martes, octubre 27, 2009

Catalejo: La incomprendida


La señora Carrió lanzó un nuevo partido. Admitió que a menudo es incomprendida. Y agregó: “Llamo al pueblo de la Nación para que me entienda”. No es tarea fácil. Tomando sólo los últimos años -y sin contar el período dictatorial- resulta arduo asimilar cómo pasó del “¡que se vayan todos!” (suscripto por ella en 2001 junto a otros que también prefieren hoy olvidarlo), a una alianza “con casi todos”, desde un aparatito armado a las apuradas con una cuerda de advenedizos y ultraconservadores sin tierra bajo los pies. Menos sencillo fue adivinar por qué renunció y cambió de partidos, alianzas y coaliciones, a razón de una vez por año. Para hacerle justicia, hay que repetir (este periódico lo sostuvo en su balance electoral) que fue la gran ganadora del 28 de junio. Solo que el menjunje comenzó a desarmársele el 29. Y ahora está desparramado. Por eso viajó a Disneylandia y luego se recluyó en un spa. Por eso en el acto del nuevo lanzamiento imploró: “No le crean a nadie que diga que nosotros rompemos, lo que estamos haciendo es manejar el timón para que quienes quieran romper no puedan romper”. Traducido: la señora apuesta a que el desbarajuste circense de la llamada “oposición” (o sea, los siete personajes burgueses en busca de autor), choquen contra sus propias inepcias y deban refugiarse en su candidatura repitiendo, como la escasa compañía que tuvo en el lanzamiento del nuevo partido: “se siente, se siente, Lilita presidente”. Originalísimo. Realmente creativo. ¡Eso es un timonel! De verdad, se siente: con sus repetidas fugas de estructuras partidarias y responsabilidades, Carrió expresa como nadie el colapso de las dirigencias burguesas. Y un poco más aún. Porque más que ningún otro tuvo la guía y el hipergeneroso respaldo del Departamento de Estado, que hace años apostó por ella. Ni aún así ha logrado evitar estrellarse una y otra vez los dientes contra la pared y verse obligada a salir disparada buscando un nuevo camino. Hoy está desprestigiada y aislada, también en representación vanguardista de sus amigos de ayer y antes de ayer. Su nuevo partido no es para ganar elecciones. Es para apoyar operaciones de salvataje capitalista, por fuera de la norma institucional regular. Hay que hacerle caso a Carrió y entenderla: por mucho que acierte en la fácil tarea de denunciar inepcia, corrupción, desbande y degradación oficial, es la voz impotente, enajenada, de burgueses e imperialistas desesperados.

martes, octubre 13, 2009

Nobel de las promesas 2009


El presidente de los Estados Unidos, el “comunista” Barack Obama, recibió el premio Nobel de la paz por sus grandes aportes… mejor dicho promesas de realizar acciones… intentos para que la paz… promesas para que la paz… eso es, la información que llegó a nuestra redacción indica que recibió el Nobel de la paz pero es evidente que no es así y en cambió sí recibió el de las Promesas. Según nuestras fuentes, el premio está bien otorgado debido a que Obama PROMETIO:
1. Librar al mundo de armas nucleares. Sin embargo hasta el momento siguen activas 2,200 ojivas nucleares estratégicas que posee su país. Además, PROMETIO luchar por la paz en medio oriente, sin embargo Israel no quiere paz y arremete contra el pueblo Palestino mientras Obama mira de lejos.
2. Cerrar Guantámo, sin embargo la prisión y sus prisioneros siguen ahí al igual que continúa el eterno bloqueo a Cuba.
3. Defender la democracia en la región, pero no retira su embajador en Honduras ni hace lo necesario para terminar con el golpista Micheletti y sus colaboradores.
4. Actuar contra el cambio climático. Sin embargo, en la reciente reunión de Tailandia, Estados Unidos, el país más contaminante del planeta, se negó a firmar ningún acuerdo para reducir los gases que provocan el calentamiento global.
5. Retirar los soldados yankis en Irak… para mandarlos a Afganistán.
6. Una nueva relación con América Latina basada en el respeto, tomando como medida inicial la instalación de 7 bases militares en Colombia para controlar directamente a Venezuela y Ecuador, países fundamentales del Alba.
Entonces… ¿qué hizo Obama para merecer el Nobel de la paz? Nada. Pero para el de Promesas… Todo. Por lo tanto, desmentimos la información oficial y confirmamos nuestras investigaciones: OBAMA NOBEL DE LAS PROMESAS 2009.

Por Matias Tisocco.

martes, septiembre 08, 2009

UNASUR: el giro es hacia la izquierda

Sorpresas: el debate en Bariloche sobre la instalación de bases estadounidenses en Colombia terminó con un resultado inesperado: los gobiernos suramericanos dieron un paso sin precedentes en la historia al resolver que inspeccionarán las instalaciones desde donde el Pentágono opera en Colombia para determinar si se trata o no de bases militares y si constituyen o no una amenaza para los países de la región. Basta decirlo para comprender la magnitud y el sentido del giro que está operándose en América Latina. Y comprobar que ese desplazamiento ocurre, incluso, contra la voluntad de gobiernos que, de cara ante sus propias sociedades, no pueden sino responder aunque a regañadientes a los sentimientos más profundos de las mayorías. Uribe –es decir el gobierno de Washington– que fue a Bariloche a romper Unasur, quedó solo, descubierto y ridiculizado, catalizando en su figura el rechazo generalizado de América Latina a los designios imperialistas. En la primera quincena de septiembre los ministros de Defensa y Exteriores de Unasur se reunirán en Quito para decidir los pasos inmediatos.

Dos ejes principales de propaganda tiene la prensa mundial desde hace meses: la crisis del capitalismo ya está en franca recuperación y las masas populares giran a derecha en América Latina. Dichas y repetidas por medios y personalidades real o supuestamente respetables, estas patrañas acaban por ocupar un lugar en la conciencia de millones de personas. Incluso minan la certidumbre de muchos que piensan lo contrario. Porque ninguna gran mentira puede formularse sin un punto de apoyo en la verdad. El papel de la prensa, que debería separar una de otra y mostrar con objetividad cuál es la parte determinante, en la época del capitalismo decadente consiste en lo contrario. No obstante la realidad se impone. Deja anonadados y a menudo en ridículo a quienes se obstinan en negarla. Y exige replanteos drásticos de los presupuestos dominantes sobre los que se apoyan conclusiones del llamado “sentido común” y rigen la opinión de dirigentes e intelectuales. Ningún ejemplo mejor que lo ocurrido en la Cumbre extraordinaria de Unasur, realizada en Bariloche el pasado 28 de agosto. Allí, ante la perplejidad de la mayoría de los y las presidentes participantes, cuando el grueso de ellos trataba de morigerar el choque implícito en la negación rotunda a la instalación de siete bases militares estadounidenses en territorio colombiano, acabaron votando que enviarían una comisión investigadora de Unasur a la mismísima fuente de todo el poderío imperialista: sus plataformas para la guerra. Para colmo de las paradojas, quien puso la primera argumentación de un continuo vertiginoso que acabaría en esa decisión, fue el presidente peruano Alan García, único punto de apoyo con que contaba Álvaro Uribe, quien acorralado sólo atinó a pedir y repetir que para semejante tarea de inspección debería estar también la OEA. García apeló a ese recurso después de dos exposiciones letales para el acuerdo de los gobiernos colombiano y estadounidense, las de Hugo Chávez y Evo Morales, uno con la lectura de un documento que revela el sentido de la instalación de esas bases en Colombia, el otro con un discurso sólido como roca y emotivo al punto de conmover a quienquiera lo escuchara, centrado en un concepto: Unasur debe rechazar la instalación de esas Bases. Ambas intervenciones respondieron a la primera de la jornada, de Uribe, quien con su descarada solidez acostumbrada pareció más un oficial del Departamento de Estado que el presidente de Colombia. La táctica del dirigente socialdemócrata peruano era por demás simple: ante la imposibilidad de defender (téngase en cuenta, además, que la sesión estaba siendo televisada en directo y para todo el mundo) dispositivos militares de las características y proyecciones denunciadas por Chávez, quien leyó un documento oficial del Pentágono, optó por poner en cuestión el tipo de instalaciones y de armas que habría en ellos: si se trata –explicó– de aviones que incluso pueden llevar bombas atómicas, o súper radares capaces de interferir y controlar las comunicaciones de toda la región, entonces no; pero si sólo son mecanismos de ayuda a Colombia en la lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo –subrayó García– entonces no hay razón para oponerse. Por un momento el presidente peruano quedó feliz con su discurso. De hecho, contaba con que la mayoría de los presentes, abrumada por la posibilidad de chocar de frente con Washington, aceptaría un criterio tan obvio e inocente: si la presencia estadounidense no afecta a nadie ¿cómo oponerse a ella sin incurrir en mengua de la soberanía colombiana? Para remarcar ese concepto, García no se ahorró un tramo brillante en su exposición explicando que el desarrollo de Unasur implica una disminución gradual de la soberanía de cada gobierno sobre su propio país, esbozando el futuro que inexorablemente espera a América Latina. El debate estaba resuelto: no hay por qué oponerse a las bases estadounidenses en Colombia, si éstas se limitan a luchar contra las guerrillas y el narcotráfico. Entusiasmado, probablemente no reparó en un detalle que no obstante él mismo afirmó: para distinguir entre uno y otro tipo de bases, hay que confirmar de qué se trata.

Correa al ataque

Luego vino el turno de Luiz Inácio da Silva. Incómodo, errático, Lula optó por explicar cuánto se había avanzado con Unasur, llamando a no autoflagelarse. Luego de la mitad de su intervención, sin embargo, no podía eludir la materia en cuestión y expresó los temores de Brasil frente a la instalación de bases militares en su frontera amazónica. Y chocó de frente con Uribe y García, aunque sin arribar a ninguna conclusión. Rafael Correa, en cambio, desplegó una batería argumental abrumadora para desmontar uno por uno los argumentos de Uribe. Antes, y en elegante gesto para eludir la ansiedad de la presidente Cristina Fernández por ocupar el centro de la escena, le cedió a la anfitriona el comando de la Cumbre, que le correspondía en su condición de presidente pro tempore de Unasur. Combinadas, las intervenciones de Chávez, Evo y Correa constituyen un alegato implacable que a la luz pública nadie puede contrarrestar sin exponerse como un portavoz de la Casa Blanca y defensor de un futuro de sometimiento y guerra para América Latina. Así, por cuarta vez en lo que va del año el Alba (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América), se convierte en factor decisivo para el desarrollo y desenlace de una reunión internacional. Por eso los restantes presidentes quedaron entre la espada del Alba y la pared que involuntariamente les había levantado Alan García.

TV or not TV

Todo hubiese sido diferente si la reunión, como ocurre por norma, hubiese sido a puertas cerradas. Tres días antes de la Cumbre, el autor de esta nota había demandado, sin esperanzas, que la sesión fuera televisada, alegando la importancia trascendental del tema en debate y el hecho de que la opinión pública regional había sido deliberadamente desinformada y confundida (ver Qué se dirime en Bariloche; www.americaxxi.com.ve). Un pensamiento profundo de filósofos con inclinaciones reformistas, “los extremos se tocan”, podrá ser utilizado en este caso por quienes se opusieron a semejante idea. Porque nadie menos que Uribe lanzó esa misma exigencia un día antes de la Cumbre. Ocurre que los estrategas de la Casa Blanca le encomendaron que actuara como ariete para romper Unasur. Ellos o el discípulo (o acaso su canciller, cuya sofisticación intelectual salta a la vista), pensaron que la exposición pública inhibiría a un puñado de presidentes. Como se verá, Lula avaló con su conducta tal variante táctica. Como sea, lo cierto es que Uribe exigió que toda la sesión fuera transmitida, y ante la oposición de los gobiernos de Argentina y Brasil, no vaciló en salir de la sala y correr a la carpa donde estaba apiñada la prensa (centenares de corresponsales con la mitad de las sillas y el espacio necesario) para denunciar que se quería censurar a los medios. Si algo no se le puede negar a Uribe es su determinación militante, a menudo incluso brillante, para defender causas imposibles. Pero esta vez tuvo éxito. Las intervenciones de Michelle Bachelet y Cristina Fernández tomaron, en sustancia, la tesis de García. No lo hicieron explícita y formalmente. Era el camino lógico al que llevaba la decisión –ya mostrada en la cumbre de Quito, el 10 de agosto– de no condenar la instalación de siete bases militares en Colombia. Pero aunque con la misma ambigüedad del autor original, avanzaron por el camino por él esbozado: para dar confianza a los vecinos, Colombia debería permitir la inspección de las bases. Uribe, desencajado, repetía que no debía prescindir de la OEA. Ante la mirada del mundo, nadie podía hacer menos, si se parte de una certeza que ahora queda a la luz: las mayorías rechazarían frontalmente a gobernantes cómplices con las intenciones estadounidenses. Y lo mismo ocurriría con quien no defendiera la unidad de Unasur. Alertado de la dinámica que había puesto en movimiento, sin despedirse, García literalmente huyó de la Cumbre. Lula, a esa altura completamente desplazado del centro de la escena, estaba a punto de hacer lo mismo cuando Chávez, probablemente de manera inadvertida, le pidió a la presidencia de la Cumbre que apurara la sesión porque el mandatario brasileño se retiraría. Allí Lula tomó la palabra en un estado de iracundia nunca antes mostrado en público. Condenó la idea de televisar la sesión, sobrepasó todo sentido del equilibrio recriminando a Correa por haber demolido a Uribe y hacerle perder tiempo a los mandatarios, sostuvo que a “la gente le interesan las conclusiones, no los debates” y dijo sin rodeos que lo que más le preocupaba eran los titulares de prensa del día siguiente. Como si le faltase algo, llegó a proponer que Unasur fuera a la reunión del G-20 para conversar con Barack Obama. Con mesura, Correa explicó que la réplica a Uribe había sido su primera intervención (antes había hablado como presidente de Unasur y sólo para introducir la cumbre) y que a él, francamente, no le interesaban para nada los titulares del día siguiente, sino si se instalarían o no las bases en Colombia. Aparentemente, Uribe y sus asesores del Norte estaban saliéndose con la suya: Unasur se rompía.

El Alba en acción

En ese punto, coordinadamente o no –imposible saberlo– el Alba actuó como fuerza política dirigente: Correa, Evo y Chávez cedieron el centro de la escena a quienes afirmaban la negativa a condenar las bases proponiendo su inspección. Hubo un momento de sorpresa y malestar que probablemente se repitió en millones de telespectadores en el hemisferio: ¿para evitar la ruptura se aceptaban las bases? Nada de eso. El alineamiento de cada gobierno, a la luz pública, había sido concluyente. Todos menos el colombiano rechazaron la posibilidad de que hubiera bases del tipo que Chávez explicó con documentos oficiales estadounidenses. Pero una mayoría buscaba la tangente, sea para evitar la ruptura de Colombia con Unasur, sea para eludir un choque frontal con Estados Unidos. La jornada se había convertido en una escuela de formación política sin precedentes. Y la parte concluyente del galimatías aprobado como declaración final decidía la inspección de las Bases y una reunión urgente, en la primera quincena de septiembre, en Quito, para definir la composición del cuerpo de inspectores y el cronograma de trabajo. Sorprendería que Washington admita que se inspeccionen los lugares donde reside su ultima ratio. Pero si obliga a Uribe a negarse y a romper con Unasur, el mundo tendrá claro el hecho principal: Washington prepara desde Colombia la guerra contra América Latina. Y si alguien acompaña a Uribe en la ruptura de Unasur, sólo estará cavando su tumba política. Es más de lo que podía esperarse. Resta seguir paso a paso la reunión de Quito y las reacciones de la Casa Blanca y Bogotá. Y valorar en toda su dimensión dos propuestas de enorme trascendencia: Evo sostuvo la necesidad de hacer un referendo suramericano para decidir si la ciudadanía quiere o no Bases estadounidenses en su territorio; y Chávez apuntó al corazón del problema: bregar por la paz en Colombia. Democracia y paz. ¿Quién se apartará de esas consignas? ¿Quién podrá sostener que sus defensores son dictadores, monstruos totalitarios que amenazan a América Latina? Más relevante aún: ¿quién podrá sostener, con algún apego a la verdad, con el mínimo de respaldo científico, que América Latina está girando a la derecha? La conducta de gobiernos contrarios a la propuesta estratégica de cortar toda sujeción al imperialismo y avanzar en la transición al socialismo confunde a millones, provoca rechazo masivo y desemboca en desplazamientos electorales circunstancialmente favorables a la derecha. Pero a contramano de tales conducciones, está a la vista que la región avanza, lenta, sinuosa pero inexorablemente, en el sentido inverso. La batalla de Bariloche no podía resolver lo que sólo puede hacerse con la extensión de los principios y las realizaciones del Alba a toda América Latina. El fin de la diplomacia secreta –desde siempre instrumento clave de las clases dominantes– es una palanca fundamental para alcanzar ese objetivo, que sólo encarnará cuando cientos de millones lo comprendan. El Partido dos Trabalhadores hará una enorme contribución si consigue explicárselo a Lula. Los sindicatos, partidos, asociaciones y movimientos sociales, tienen no obstante un camino presumiblemente arduo para asumir y expandir la nueva realidad latinoamericana, con el Alba a la vanguardia.


Por Luis Bilbao

viernes, agosto 28, 2009

Cumbre de UNASUR: Qué se dirime en Bariloche

Los presidentes de las 12 naciones suramericanas se reunirán en pocas horas más en Bariloche. Una porción ínfima de la ciudadanía conoce la trascendencia del tema a debatir en esta reunión de emergencia.

Hay motivos para la ignorancia. La historia registrará la conducta en esta coyuntura de políticos, analistas y medios de comunicación, como un caso sobresaliente de irresponsabilidad y enajenación. Arrastrados por intereses inmediatos, el grueso de ellos o bien ha guardado silencio, o bien se ha prestado a burdas maniobras diversionistas que ocultan la magnitud del problema: Estados Unidos avanza por el camino de la guerra en América Latina y el Caribe.

Ya no es un mandatario brutal quien habita la Casa Blanca. Ya no gobierna en Estados Unidos el partido identificado públicamente con el complejo militar-industrial. Pero Washington amenaza sistemática, inexorablemente, con la guerra en nuestros países. Eso es la reactivación de la IV Flota de la US Navy en las aguas del Caribe. Eso es el golpe de Estado en Honduras. Eso es la instalación de siete bases militares en Colombia. De modo que queda claro: la dinámica belicista en la que Estados Unidos ha embarcado al mundo en los últimos años, con aceleración irracional desde fines de 2001, no tiene como motor a tal o cual presidente, sino a la crisis estructural del sistema, que les estalló en las manos un año atrás. Queda claro que el capitalismo imperialista nos lleva a la guerra.

De esto se discutirá en Bariloche. El resultado dependerá de la posición que adopten gobernantes hasta ahora indefinidos, ambiguos. Los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador ya se han expedido sin rodeos exigiendo que Unasur se pronuncie contra la intalación de las bases en Colombia. Los de Perú y, naturalmente, Colombia, siguen el dictado de Washington. Los restantes navegan en el estrecho espacio de la complicidad, la perplejidad y el temor. Excepto en los tres primeros países mencionados, la ciudadanía no ha sido informada por sus gobernantes; tanto menos convocada a analizar y debatir tamaña encrucijada histórica. Ése ya es un dato por demás elocuente acerca de convicciones y metodologías de quienes ocupan los más altos cargos. Dicho sea de paso, la elección de una pequeña ciudad del extremo austral argentino, repite la táctica de otras cumbres que huyen de lugares poblados y de fácil acceso para impedir la participación ciudadana. Cabe temer que las sesiones de debate no sean televisadas siquiera para los periodistas acreditados. Si así ocurriera, el escamoteo sería total. Y el crimen perfecto.

Por eso cobra especial relevancia una propuesta lanzada como piedra de David por el presidente boliviano Evo Morales: “¿por qué no ir a un referendo en Suramérica?”, propuso ante una concentración de pobladores de Coipasa, en el sur andino boliviano. El argumento es llano: “que los pueblos digan sí o no; que el pueblo decida y no que el imperio imponga sobre las bases militares”.

Se trata de una reivindicación estrictamente democrática, que nadie comprometido con el republicanismo y los propósitos de Unasur podría negar: ¿cómo en una Unión de Naciones se podría admitir que un gobierno ceda el territorio de su país para la instalación de bases militares extranjeras, tanto menos estadounidenses? ¿cómo oponerse a una resolución democrática de la ciudadanía involucrada?

Una de las incógnitas que quedará aclarada en Bariloche, por tanto, es si los participantes de esa gran conquista histórica que es Unasur conciben efectivamente una unión suramericana. La otra, dirá acerca del compromiso de cada quién con la democracia allí donde ésta cuenta.

Quedará dirimido igualmente, positiva o negativamente, un tercer aspecto clave de la coyuntura histórica: el alineamiento geopolítico y estratégico de cada gobierno. Los tiempos de la demagogia y la prestidigitación se han agotado. Nadie podrá hablar de paz, crecimiento, democracia, soberanía y justicia, si no suma su voz a la de quienes condenan las bases en Colombia, el golpe de Estado en Honduras y la descontrolada agresividad mediática del imperialismo con todo su dispositivo hemisférico, pero además de condenar verbalmente, toma medidas efectivas para impedir esta carrera hacia el abismo.

Los y las presidentes de Unasur deben asumir una responsabilidad que no admite dilación ni subterfugios. Pero allí no acaban las exigencias de la hora: partidos, sindicatos, organizaciones sociales de todo género y dimensión, periodistas, intelectuales, estudiantes, trabajadores, tenemos la obligación de observar con lupa lo que ocurra en Bariloche, transmitirlo a cientos de millones de compatriotas, acompañar a los gobiernos que salgan en defensa de sus pueblos y, desde las raíces mismas de la sociedad, con la participación de todos, llevar a cabo la gran tarea de unión suramericana, con prescindencia de los gobiernos que defeccionen en esta hora crucial.

26/8/09

Luis Bilbao es Director de América XXI. Estará presente en la cumbre de Bariloche y en las manifestaciones programadas para condenar las bases estadounidenses en Colombia

jueves, agosto 13, 2009

Democratización de medios en Venezuela: Un paso adelante para concretar la revolución

Por Matías Tisocco

Ante las constantes críticas de los multimedios internacionales que representan intereses contrapuestos a los de una América latina unificada, la Conatel concretó el cierre de 38 medios audiovisuales de las más de 200 que se encuentran en situación de ilegalidad.
A través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), el Gobierno Bolivariano de Venezuela dará por finalizadas las concesiones de un total de 285 medios audiovisuales que no se presentaron al llamado público a que exhibieran la documentación correspondiente. Además, muchos de los que sí lo hicieron, no lograron pasar la revisión. Este hecho generó grandes críticas por parte de la prensa internacional y por sobre todo la de Argentina, siendo sus más claros exponentes los diarios Clarín y La Nación, quienes se verían seriamente afectados si algunas de las medidas que lleva delante Hugo Chávez se efectuaran en su país. Por ende, la única posición concreta que han tomado en esta situación es la de la crítica constante y la demonización del presidente venezolano y del proceso revolucionario.

Teniendo en cuenta que ante la posibilidad de la aprobación de una nueva ley de radiodifusión argentina, estos mismos multimedios fueron tajantes y totalmente contrarios a su concreción, no sorprende que continúen en la misma línea ante las medidas adoptadas por el Gobierno Bolivariano. Por su parte, en Venezuela, mediante una circular enviada a estaciones radiales se busca promover una campaña psicológica contra la medida de Conatel, según denunció el periodista venezolano Ricardo Durán. En el texto incluyen tips para que locutores y periodistas se rijan, e impongan una matriz de opinión ocultando la realidad venezolana, atacando al gobierno y criticando duramente las medidas adoptadas contra las radios privadas. Además está programado incluir “reclamos del pueblo y de supuestos chavistas” en contra de las medidas revolucionarias. Datos puntuales “Los invito a que presenten sus datos a todos aquellos que posean concesiones. Tengan la seguridad que vamos a trabajar ajustados a la ley”. Con estás palabras el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Diosdado Cabello, llamó a los medios de comunicación para presentarse ante la Conatel para que lleven sus documentos que demuestren la legalidad de sus concesiones en el plazo del 2 al 23 de junio. Al no presentarse, 285 medios audiovisuales perderán su concesión. En total 86 radios Am, 54 FM y 45 emisoras de televisión. Estos nuevos espacios radioeléctricos recuperados pasaran a la ciudadanía, como lo indica la Constitución de Venezuela, mediante los Consejos Comunales y a personas que llevan más de 20 años solicitando una concesión. Esto se debe en parte a que en ese país 300 emisoras se encuentran en manos de 27 familias. Los resultados específicos del relevamiento realizado por la Conatel fueron los siguientes: Un 47% de las radios privadas de Amplitud Modulada no pasó por el organismo, mientras que las de Frecuencia Modulada, 154 tampoco lo hicieron. Solamente pasaron por la Comisión 318, equivalente a un 67%. Por su parte, de televisión de alta frecuencia (VHF) un 11% no pasó a dejar la documentación requerida. En cuanto a la de ultra frecuencia (UHF) 35 concesiones no asistieron. Además de estos procedimientos, Conatel realizó una evaluación de la situación tributaria de los responsables de las concesiones. Los resultados no fueron alentadores: el 19% de los encargados de radios AM no pagaron los impuestos y el 6% nunca pasó por la Comisión. De las FM, el 22% no pagó los gravámenes correspondientes y el 9% tampoco concurrió a Conatel. La situación de los medios televisivos tampoco varía ya que sólo el 51% de los responsables de las licencias televisas paga sus impuestos regularmente. Latifundismo mediático Casi todas las emisoras sancionadas son locales o regionales y forman parte de lo que Cabello definió como “latifundismo mediático”. En junio, cuando fue designado por el presidente Chávez, el ministro había afirmado: “Vamos a trabajar para acabar con el latifundio radioeléctrico” y eso es exactamente en lo que arduamente se trabaja en el país caribeño y tanto inquieta a los multimedios argentinos. En este contexto, el ministro afirmo que “el medio de comunicación que no fue a Conatel, renunció a cualquier derecho de defensa, y al que fue a actualizar sus datos se le hará un proceso de revisión de cada uno de los documentos que entregó”. El paso siguiente será “abrir los procedimientos administrativos y eso llevará al decomiso de los equipos y sanciones para aquellos que están haciendo uso del espacio radioeléctrico sin estar debidamente autorizados en Conatel”. También afirmó que el mundo no debe sorprenderse si “el Gobierno toma una decisión sobre algunos medios de comunicación que tienen como política el terrorismo mediático y la violación sistemática de la Constitución”. Cabello sustenta sus concretas declaraciones en los resultados de la investigación: de las más de 970 emisoras que hay en el país, 300 están en manos de 27 familias que, bajo la figura de Circuitos “hicieron más de 50 mil negociaciones no válidas ni ante Conatel ni ante el Ministerio de Obras Públicas”. La Asamblea Nacional apoya las iniciativas de la Comisión contra el monopolio mediático. El 16 de julio aprobó un documento de apoyo para garantizar la democracia informativa y que deja constancia que más del 40% del espectro radioeléctrico está siendo explotado de manera ilegal, contraviniendo lo establecido en el artículo 7 de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones que establece:”el espectro radioeléctrico es un bien de dominio público de la República Bolivariana de Venezuela, para cuyo uso y explotación deberá contarse con la respectiva concesión de conformidad con la ley”. Haciendo caso omiso a las críticas, Hugo Chávez no se equivoca en la declaración fiel a su estilo: “Chillan porque estamos democratizando los medios”.

Con informes de Yvke Mundial e Inés Hayes.

fuente: elespejodeargentina.blogspot.com

domingo, agosto 09, 2009

Estados Unidos devela su estrategia

Es un ensayo con escasa posibilidad de éxito. El imperialismo estadounidense está dividido; cada día más rechazado en todo el planeta; debilitado económica y políticamente. Apela entonces a su última razón, la de la fuerza.

Con el golpe en Honduras, la proliferación de bases militares en torno a Venezuela, la desestabilización en Ecuador, Paraguay y Bolivia, el gobierno de Barack Obama traza su estrategia, apuntada a contrarrestar la pérdida de la iniciativa y la hegemonía políticas en el hemisferio. Ese plan ya en marcha no puede eludir las grietas crecientes en la burguesía imperialista estadounidense y la consecuente inconsistencia en el accionar del Presidente y su secretaria de Estado, Hillary Clinton. Es visible el choque de un complejísimo juego de fuerzas en la cúpula del poder imperial.

Pero la resultante es inequívoca: decisión de actuar militarmente contra gobiernos constitucionales, preparación de un poderoso dispositivo de guerra contra la región, específicamente contra los países componentes del Alba (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América), con centro en la revolución socialista bolivariana.

Para tender una cortina de humo que desdibuje el hecho de la instalación de cinco bases militares estadounidenses en su territorio, Uribe acusó a Chávez de entregar armas a las guerrillas colombianas. Con aquella decisión y esta burda mentira, que llevan el sello sobresaliente del Departamento de Estado, el imperialismo provoca tensión entre Colombia y Venezuela, en una dinámica apuntada a desembocar en ruptura de relaciones, eventualmente seguida de ataques colombianos en territorio venezolano, con la excusa de perseguir fuerzas insurgentes de las Farc o el Eln. El objetivo es desatar la guerra entre ambas naciones hermanas.

Por lo pronto Uribe anunció el 1º de agosto, el mismo día que recibió en Bogotá al jefe del Comando Sur del ejército imperialista, general Douglas Fraser, que ni él ni su Canciller asistirán a la reunión del Consejo de Defensa de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas). Explicó que no corresponde, porque las bases donde se establecerán las tropas estadounidenses, estarán bajo mando de oficiales colombianos. En el mismo acto en que en su condición de Presidente acepta la orden estadounidense de romper de hecho con Unasur, Uribe asegura que los oficiales colombianos comandarán la maquinaria bélica imperialista más poderosa de la historia. Difícil definir si resalta más su cinismo o su condición de frágil animal acorralado.

Por Luis Bilbao.
Director de América XXI

lunes, julio 13, 2009

Los médicos argentinos, una pata clave para el sistema de salud argentino.


La situación sanitaria que vive nuestro país por la gripe A H1N1 puso en alerta a todos los sectores de nuestra sociedad y mostró, principalmente, las flaquezas del sistema de salud, que por momentos se vio desbordado. Sin embargo, el trabajo realizado por los médicos de los centros hospitalarios públicos ha sido extraordinario y esto es también una gran verdad.
Y es necesario reconocerlo ya que estos profesionales atienden diariamente a los sectores de más bajos recursos y los más proclives a contraer este tipo de virus que se llevó a noventa y ocho vidas, según reconocieron del ministerio de salud de la nación hasta el momento.
El sistema de salud pública en casi toda América Latina es una deuda pendiente de todos los gobiernos democráticos de la región con sus respectivos pueblos. El nuestro, en particular, padece de la falta de inversión e interés. Muchas veces vemos por televisión nosocomios abandonados y médicos, sobre todo del conurbano, que denuncian la falta de insumo para que nuestros ciudadanos reciban la mejor atención y así vean respetado su derecho a recibir asistencia primaria básica.
Aquí debemos ser claros y contundentes al respecto, no toda la responsabilidad del deterioro de la salud pública la tiene el gobierno actual. La crisis del sector proviene desde antes del retorno de la democracia. Fueron durante los años noventa, y esto si hay que admitirlo, que la salud como otros sectores básicos para el desarrollo de nuestro ciudadanos se vieron alterados por la ola privatizadora.
La llegada de grandes compañías aseguradoras de la salud, el sistema prepago, el auge de los sanatorios y clínicas privadas en todo el país devastó y dejó a un lado a los hospitales públicos y todos sus profesionales. El Estado dejó el cuidado de nuestra salud en manos de grandes corporaciones capitalistas.
Claro que esa línea política dejó desamparados a los sectores de más bajos recursos de nuestra sociedad. Los desocupados, los trabajadores desamparados por sus obras sociales y los desocupados no tenían más remedio que asistir al abandonado hospital público y mirar a los lujosos centros privados de salud desde la vereda.
Sin embargo y a diferencia de otros países vecinos, el sistema de salud argentino contó siempre con un valiosísimo recurso humano. Médicos, enfermeros, asistentes, colaboradores, son los únicos responsables de controlar y luchar a capa y espada contra el virus de la gripe A y de mantener aun con vida al sistema de salud pública.
La mayoría de estos profesionales médicos son egresados de las universidades públicas y es aquí donde surge la gran contradicción del Estado argentino.
Por un lado, el Estado es capaz de afrontar los costos para que los estudiantes de medicina, reconocidos en todo el continente por su nivel de profesionalismo, terminen sus carreras sin sobresaltos y, por otra parte, el mismo Estado es el que les paga magros sueldos y los deja liberados al azar una vez recibidos. Algo así como te muestro el pan pero te lo saco al mismo tiempo.
Los médicos argentinos son requeridos en todas partes del mundo y por sobre todo los que trabajan o desempeñan sus tareas en hospitales públicos. Y eso me consta personalmente después de trabajar cuatro años en el CEMIC, los profesionales de esa prestigiosa institución médica privada no se cansaban de resaltar la capacidad y profesionalismo de sus colegas que asistían en los centros públicos, como el Fernández por ejemplo.
Nuestros profesionales reciben ofertas de trabajo de los países más desarrollados, muchos de ellos dejan su país para buscar futuro en otros pagos. Muchos médicos que se resisten a trabajar en el sector privado argentino se enrolan, por ejemplo, en el ejército español para conseguir un pasaporte que les permita desarrollar en el futuro su actividad en el sector público europeo.
¿Qué espera el Estado para mejorar la situación de la salud pública? El gobierno actual llamó al diálogo a todos los sectores de nuestra sociedad. ¿Tendrán en sus agendas la salud pública como uno de los temas a resolver? La salud es un derecho de los ciudadanos y un deber del Estado garantizarlo.
Los médicos se cargaron al hombro nuevamente la difícil situación causada por la gripe A y otra vez demostraron que son el principal capital que tiene el sistema de salud público nacional. Son los médicos de los hospitales públicos que con mucho esfuerzo y a veces sin recursos atienden durante todo el día a nuestros hermanos sin distinción alguna.
El Estado argentino, el congreso, los dirigentes tendrán que ocuparse de este tema fundamental para nuestra sociedad en lo inmediato. No deberían estos mirar demasiado lejos para saber cómo funciona un sistema de salud pública sin sobresaltos. Cuba, la pequeña isla, casi sin recursos económicos a logrado crear y sostener uno de los admirados sistemas de salud por todo el mundo incluso por Estados Unidos, su principal enemigo.
Nuestro país cuenta con recursos suficientes como para hacerlo y por su puesto con un excelente cuerpo de profesionales que en esta oportunidad están demostrando una vez más lo valiosísimos que son para nuestra salud y para mantener con esperanza la salud pública universal.

Juan Mansilla.

viernes, julio 03, 2009

El ALBA afianzado como nuevo actor en el escenario internacional


Fortaleza: Alba significa Alianza Bolivariana para los pueblos de América desde el 24 de junio. La modificación del nombre (Alternativa por Alianza) refleja un cambio cuantitativo y cualitativo. De dos componentes en 2004 pasó a seis a fines del año pasado y a nueve ahora, con dos más que participan como observadores y presumiblemente se sumarán a corto plazo. El PBI sumado de estos 11 países supera los 500 mil millones de dólares anuales. Esto ubica al bloque entre las mayores economías de la región. Pero más sustantivo es el lugar conceptual, político y estratégico que este nuevo actor cobra en el escenario internacional, en medio de la continuada crisis del capitalismo mundial. La prensa comercial internacional fingió que el hecho no ocurrió: no informó una línea sobre lo sucedido. Prueba adicional de que la iniciativa estratégica cambia de manos y los perdidosos optan por callar.
Ecuador, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda, son los tres países que formalmente sellaron su ingreso al Alba en la cumbre presidencial del 24 de junio, sumándose a Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Honduras y Dominica. Participaron además como observadores, representantes de Paraguay y Granada. De modo que en coincidencia con el aniversario de la batalla de Carabobo, combate definitivo para la derrota de las fuerzas imperialistas españolas en Venezuela, fueron 11 gobiernos los que se dieron cita en Maracay.
En un clima de confianza y optimismo, pese a la difícil situación mundial y sus múltiples efectos sobre la región, resonaban las palabras de Raúl Castro en la Cumbre del Alba en Cumaná: “Ninguno de nuestros países tiene la más mínima posibilidad de cambiar el sistema económico mundial, pero sí juntos, nosotros podemos cambiar nuestro sistema, un nuevo sistema solidario, justo e integrador que rompa las cadenas que todavía nos oprimen de los viejos imperios”. La tradicional posición internacionalista de la Revolución Cubana, adquiere así, en un momento de extraordinaria zozobra para la humanidad, una envergadura superior, en modo alguno reductible a los miembros y simpatizantes del Alba (ver Lugar en el mundo).
A propuesta del presidente Evo Morales, la IVª Cumbre Extraordinaria consideró la creación de una secretaría y una comisión permanentes, instancias que servirán para fortalecer la comunicación entre los Estados partes y coordinar acciones dirigidas desde los recién creados consejos político, económico y social. Al fundamentar su propuesta, Morales apuntó al centro del problema: “estamos creciendo. Tratarán de separarnos y dividirnos con chantajes económicos (...) Estas provocaciones y agresiones nos obligan a organizarnos, integrarnos, unirnos y conocernos, de manera inmediata”.
Con tales certezas, se creó igualmente un Consejo de Complementación Económica, el cual se reunirá mensualmente y concentrará su esfuerzo y trabajo en tres ámbitos principales: la planificación económica, el intercambio e inversión productiva, y el desarrollo de programas de cooperación entre los Estados partes del Alba-Tcp (Tratado de Comercio de los Pueblos, tal la denominación completa del bloque). Los ministros y titulares de las carteras de economía, finanzas, planificación y desarrollo, pondrán en funcionamiento el consejo ministerial de complementación el próximo 24 de julio, en una reunión que se realizará en Quito.

Ingresa Ecuador

Resultó evidente que el ingreso de Ecuador al Alba deriva de una consolidación interna de la Revolución Ciudadana en curso en aquel país. Ante las acusaciones de la oposición a su gobierno, que condenó la decisión por ser “política”, el presidente Rafael Correa dijo “por supuesto que es un hecho político. El Alba es un proyecto socialista (...) es integración energética, política y territorial” con base en “relaciones fraternas”. El mandatario recientemente ratificado en su cargo con una neta victoria electoral, luego de la reforma constitucional, afirmó que se trata de una decisión “reflexiva y madura” de su gobierno, basada en “empatía ideológica” con ese proyecto regional de “solidaridad e integración”. Y destacó el significado del crecimiento del Alba como paso hacia la total liberación, cuando se presencian los “estertores” del sistema capitalista.
Desde antes mismo de su incorporación formal, Correa había sido protagonista del Alba, cuando el bloque decidió dotarse de una moneda de cuenta común, el Sucre, que ya comienza a reemplazar al dólar y cualquier otra divisa extranjera en las transacciones y será completamente establecida antes de fin de año. Ahora los mandatarios dieron la firme instrucción a los ministros de economía para que en la próxima cumbre del Alba-Tcp se firme el Tratado Constitutivo del Sistema Único de Compensación Regional (Sucre). En los hechos, este mecanismo constituye un escudo defensivo ante la crisis del capitalismo mundial, las amenazas de derrumbe de la moneda estadounidense y la tambaleante situación del euro.

Resoluciones trascendentales

En la Declaración final del encuentro en Maracay los presidentes anuncian que convocaron al Consejo de Ministros del Alba “con el objetivo de trabajar en el documento constitutivo de la empresa Grannacional de Alimentos así como su Plan de Acción Inmediata”.
Otra resolución de fuste fue el acuerdo para “constituir la Universidad de los Pueblos del Alba - Tcp (Unialba), como una red de universidades comprometida con la inclusión y la generación de alternativas y soluciones humanísticas, científicas, tecnológicas y diversidad de saberes que contribuyan con el desarrollo y la unión Grannacional. Una de sus misiones fundamentales será la formación de los profesionales, técnicos y especialistas necesarios para el impulso y el fortalecimiento de los proyectos y empresas Grannacionales”. En consecuencia, se creó un grupo de trabajo en materia de acreditación y evaluación de los sistemas de educación superior, con el objeto de elevar la calidad de los sistemas universitarios de los países miembros.
También se dispuso la constitución de “un grupo de trabajo sobre el tema del Derecho Internacional, la autodeterminación, el respeto a la soberanía y a los derechos humanos, el cual tendrá como objetivo presentar en un plazo no mayor a sesenta días una propuesta para la creación de una instancia en el marco del Alba sobre los temas señalados con su correspondiente mandato, el cual será coordinado por Bolivia y presentará sus informes a la Comisión Política a través de la Secretaria Ejecutiva”.
No menos relevante fue la decisión de “crear el Consejo Ministerial de Mujeres del Alba-Tcp, con el fin de que se constituya en un espacio visibilizador y protagónico de las mujeres de nuestros pueblos, para asegurar la transversalidad de género de todas las iniciativas e instrumentos de integración que emanen del Alba-Tcp”.
La Declaración subraya que sobre estudios preliminares dirigido por el Banco del Alba-Tcp, sobre la Iniciativa Alba Remesas, los mandatarios resolvieron “continuar los trabajos para la concreción de un proyecto piloto entre Ecuador y Venezuela, con el fin de generar desarrollo en las comunidades que envían y reciben remesas”.
Venezuela manifestó por su parte la intención de “desarrollar proyectos conjuntos en las áreas de telemedicina, tele-educación y telefonía rural, adecuados a las necesidades de cada uno de los países miembros, aprovechando las bondades tecnológicas del satélite Simón Bolívar, así como las iniciativas de proyectos pilotos desarrollados en Venezuela, todo ello con el objetivo de superar los obstáculos para el acceso a la información, el conocimiento y la tecnología por parte de las poblaciones más desasistidas de la Región”.
En otro plano, particularmente sensible, los mandatarios suscribieron el Convenio de reconocimiento de títulos o diplomas de educación superior. Este convenio “permitirá a nuestros jóvenes que cursan y cursarán estudios universitarios en otros países del Alba-Tcp como parte de sus programas de cooperación solidaria, retornar a sus naciones de origen para ejercer sus profesiones y así poder contribuir en la transformación y dignificación de las condiciones de vida de sus pueblos”.
Las resoluciones incluyeron el “respaldo a la propuesta paraguaya de avanzar decididamente hacia la integración energética regional, así como la potestad plena de los Estados de disponer libremente de sus recursos energéticos”. Y encararon un tema candente al comprometerse “a promover un modelo de apropiación social del conocimiento que permita superar los obstáculos en la producción de bienes fundamentales para la vida, como la alimentación y la salud, y en ese sentido instruyeron al Consejo de Ministros del Alba para constituir, en un plazo no mayor a 30 días, un grupo de trabajo para la revisión de la doctrina sobre propiedad industrial coordinado por Venezuela”.
Además de firmar el “Acta Constitutiva de la Comisión del Grupo Alba para la Conmemoración del Bicentenario del inicio de la Revolución de Independencia en Nuestra América”, los mandatarios “saludaron la Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la crisis económica y financiera mundial y su impacto en el desarrollo, que se celebra entre el 24 y 26 de junio. En ese sentido, apoyaron el avance de un proceso bajo la égida de las Naciones Unidas que permita hacer un correcto diagnóstico sobre la crisis, sus orígenes y su impacto en los países en desarrollo.
Reconocieron asimismo la importancia de identificar en ese ámbito un grupo de acciones de corto plazo para mitigar su efecto en los países en desarrollo y medidas de más largo alcance, incluido el establecimiento de una nueva arquitectura financiera”.
El documento aclara que “el abordaje de esta crisis no puede ser sólo financiero, considerando que es el resultado de la acumulación de serios problemas estructurales y sistémicos que van más allá del fracaso en la conducción de la política monetaria y la regulación del sector financiero”, subrayando que “el apoyo que están implementando los países desarrollados a los grandes Bancos aumenta la centralización del capital del sector financiero en manos de pequeños grupos, lo que dificulta el control y regulación de los gobiernos hacia ese sector”. Los presidentes del Alba señalaron asimismo “la responsabilidad de los bancos centrales de esos países en el desarrollo de esta crisis económica global, y destacaron su falta de efectividad para responder a las vulnerabilidades e impactos”, aclarando que “la crisis está también asociada a la ausencia de mecanismos apropiados de supervisión de la gestión de las grandes corporaciones y a las políticas de competencia. Por tal motivo, reconocieron que se requieren niveles más profundos de reorganización en el ámbito de la economía real y no sólo en el financiero”.
La Declaración insiste en “la necesidad de una nueva arquitectura financiera regional” e “invita a diseñar instrumentos financieros útiles para la economía real, que pongan freno a las prácticas especulativas, y generen un entorno estable y seguro para la consolidación de una zona de complementación económica del Alba-Tcp”, poniendo énfasis en un punto crucial: “la solución duradera y sostenible a la crisis actual, debe partir del reconocimiento de la necesidad de pasar a un nuevo paradigma de desarrollo económico, que ponga al ser humano como centro de sus preocupaciones”.
Entre otros innumerables acuerdos para avanzar a paso firme por un camino diferente, la cumbre resolvió “el desembolso del 50% del financiamiento no reembolsable para la ejecución de los Proyectos de Alba - Alimentos (Alba – Petrocaribe), correspondientes a San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Belice, Jamaica, Honduras, Guyana, Suriname y Nicaragua, alcanzando la suma de siete millones de dólares, procedentes del Fondo Alba - Alimentos previamente establecido”.
Se trata de un documento final en el que no se recurre siquiera en una línea a los métodos elusivos de la diplomacia habitual. La Cumbre del Alba encaró de frente lo que omiten sistemáticamente las reuniones de presidentes, tan abundantes como inocuas. Ratificó una línea de acción y una metodología ya empleada desde los inicios, pero que cobra un valor diferente con la participación de 11 gobiernos de la región: hablar claro, denunciar los verdaderos problemas de América Latina y el Caribe, señalar a los responsables y tomar medidas efectivas para resolver aquéllos y enfrentar a éstos.
La prensa comercial en todo el mundo, los analistas habituales de la política internacional, los partidos políticos tradicionales, no se dieron por enterados de esta reunión. La ocultaron a los ojos de América Latina y del mundo. Tienen plena conciencia de la potencia incontenible de estas ideas y resoluciones. Tal parece que, sin comprenderlo cabalmente, por puro reflejo, se han colocado a la defensiva apelando al silencio. Ese mismo carácter tiene la otra respuesta que al momento de ir a imprenta da el gobierno de Estados Unidos al formidable desarrollo concreto y estratégico del Alba: el intento de golpe de Estado en Honduras.





Lugar en el mundo

En un adelanto de la dinámica que se pone en movimiento, países extrarregionales y de gran envergadura mundial, adelantaron su disposición a tratar con el nuevo bloque.
El gobierno de Rusia manifestó su disposición de participar en la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), iniciativa integracionista promovida desde Venezuela. “Hemos seguido con interés y con simpatía el desarrollo de este proceso.
Estamos dispuestos a analizar y a pensar sobre nuestra participación en esa asociación”, había declarado tiempo atrás el presidente ruso Dmitri Medvédev. La participación de la Federación Rusa podría concretarse en calidad de miembro asociado o bajo alguna otra figura. “Si esto va a ser de utilidad para el desarrollo de los Estados de América Latina que integran el Alba, si se corresponde con nuestra idea de un mundo multipolar, con el papel de la Federación Rusa en la división internacional del trabajo, entonces ¿por qué no hacerlo?”, explicó Medvédev.
También desde fines del año pasado, en ocasión de un encuentro formal a nivel ministerial entre el Alba e Irán, las autoridades de este país afirmaron su disposición a emprendimientos conjuntos. El primer vicepresidente iraní Parviz Davoudi sostuvo que Irán y el Alba pueden usar su abundante potencial en beneficio de las naciones latinoamericanas. “Nuestras economías pueden complementarse”, dijo, aludiendo a unos 200 acuerdos firmados entre Irán y Venezuela, por alrededor de 4 mil millones de dólares, y al hecho de que en conjunto estos países poseen un quinto de todas las reservas probadas de petróleo y gas. En consecuencia, Irán solicitó su incorporación al Alba como miembro observador.
También China incrementa lazos de carácter comercial con países del Alba y están tendidas las líneas para que ese intercambio adquiera una nueva y diferente dimensión mediante mecanismos de colaboración entre el bloque y el gigante asiático. En su reciente viaje a China, Chávez subrayó que además de Venezuela, Bolivia y Ecuador tienen abundantes recursos energéticos, lo cual favorece el desarrollo de relaciones con contenidos concretos en un mecanismo que ya cuenta con su propio Banco, el cual presenta una importante ventaja para potenciales nexos en un mundo donde escasean las finanzas.
África quiere también aproximarse al Alba. En su reciente viaje a Venezuela, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping, expresó el interés de los países africanos en acercarse al Alba. La IIª Cumbre América del Sur-África tendrá lugar en Caracas entre el 14 y 19 de septiembre próximo. “Hay países como Cuba, con los que tenemos una relación importante, que forman parte del Alba. Queremos aprovechar esta ayuda y nos parece que el Alba es un mecanismo para fortalecer la salud, la formación de médicos y el turismo”, declaró Ping tras su diálogo de varias horas con Chávez en el Palacio de Miraflores. Ping agregó que va a “trabajar rápidamente para una reunión de la UA y el Alba”.
En otro plano, es significativo el hecho de que en la cumbre de la Unión Europea (UE) y los países latinoamericanos que integran el llamado Grupo de Río, en Praga el 13 de mayo de 2009, frente a la declaración oficial del encuentro, los integrantes del Alba hicieron público un comunicado por separado, en el que saludaron el diálogo pero reclamaron “una discusión más amplia y profunda”, porque, subrayaron, “las soluciones a la crisis económica global deben ser producto de una amplia y participativa discusión; en consecuencia, consideramos que las soluciones ofrecidas no deben provenir del seno de grupos excluyentes”. Mientras el conjunto se limitó a refrendar las recetas europeas frente al colapso mundial, los países del Alba insistieron en su demanda de “un nuevo orden económico internacional que se sustente en los principios de justicia y solidaridad, y de una profunda transformación de la actual arquitectura financiera internacional”.

Por Luis Bilbao.

miércoles, julio 01, 2009

Elecciones legislativas en Argentina y un nuevo panorama político


Es cierto que los resultados electores son un mensaje claro de los soberanos para sus representantes y estas últimas elecciones legislativas no son la excepción.
Sin embargo, la presidenta Cristina Fernández parece no haber decodificado con claridad el mensaje que le enviaron los ciudadanos este domingo pasado.
Eso, por lo menos, quedó evidenciado en la conferencia de prensa que ofreció la mandataria pasado tan solo un día de los comicios.
¿Qué lectura hizo la presidenta de las últimas elecciones? No cabe dudas que errónea, por lo qué manifestó ante los periodistas en el salón azul de la rosada.
Fernández, con un rostro forzado que disimulaba el dolor de la derrota, resaltó torpemente la victoria del Frente para la Victoria en todo el país.
Es verdad, el justicialismo se impuso al resto de las fuerzas en los resultados generales como señaló la Jefa de Estado pero por un porcentaje deslucido y mucho menor al porcentaje que obtuvo ella misma en las elecciones presidenciales que la terminó consagrando presidente.
Incluso el razonamiento presidencial resulta ilógico ya que donde el gobierno había concentrado todas sus expectativas fue en la provincia de Buenos Aires y allí fue derrotado sin anestesia.
El ex presidente Néstor Kirchner encabezó la lista del Frente para la Victoria, lo secundó el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y los siguieron dirigentes de primera línea y hasta ministros del gabinete nacional integraron dicha lista, pero ni las testimoniales salvaron el pellejo del kirchnerismo y eso tampoco parece haber llegado a los oídos presidenciales.
De nada sirvió el esfuerzo por salvar al modelo, tal como lo denunció el ex presidente en toda la campaña, la provincia de Buenos Aires le propinó un duro cachetazo al kirchnerismo. La fuerza Unión Pro cosechó la mayor cantidad de votos y provocó una gran incertidumbre en las huestes peronistas.
Y Néstor Kirchner, al contrario de su esposa, pareciera que hizo otra lectura de la elección y renunció indeclinablemente a la jefatura del partido justicialista en una clara muestra de su fracaso en territorio bonaerense.
Es que el golpe a la administración Fernández, además, se sintió en todo el país, principalmente, en los principales distritos. En capital federal el candidato del gobierno quedó muy lejos de los tres primeros lugares, en Córdoba prácticamente no tuvo relevancia y en Santa Fé, el Reuteman ahogó toda posibilidad para el kirchnerismo.


Nuevo panorama político.

Así, los resultados dejaron un claro mensaje a la dirigencia política del país. Los Kirchner fueron los grandes derrotados sin posibilidades en el futuro, pero no hay aquí tampoco grandes ganadores.
Puede decirse sí que De Narvaez se sumó un poroto importante porque derrotó a Kirchner en la provincia y de esta manera salvó además las pilchas del Pro, que en la Capital, su bastión electoral, logró apenas un 30 por ciento de los votos. Aquí podemos anotar también a Luis Juez que en Córdoba se impuso con comodidad y al “lole” Reuteman que en Santa Fe derrotó al socialismo y dejó lejos al candidato del Frente para la victoria.
Estos tres personajes de la política argentina son los grandes ganadores del domingo pasado pero los tres representan a líneas partidarias diferentes, y si sumamos, además, la excelente performance de Pino Solanas (Proyecto Sur) y la victoria del candidato de Julio Cobos en Mendoza, el abanico político argentino está más abierto y hecterogeneo
Esta lectura tendría que haber hecho la presidenta de las elecciones: los argentinos no soportan más las estructuras de poder consolidadas por mayoría sino que buscan consensos para terminar con los 4 millones de pobres, la desocupación, mejorar la educación, el sistema de salud y terminar definitivamente con la desigualdad social.

Por Juan Mansilla.

lunes, junio 15, 2009

Perú: continua el enfrentamiento entre el gobierno y los pueblos amazónicos por la ley de forestación

A LA OPINION PÚBLICA Ante los lamentables hechos ocurridos en la Amazonía de nuestro país, a raíz de la represión por parte de las y los gobernantes de turno, los suscritos nos dirigimos a la opinión pública para manifestar lo siguiente: Primero: Expresamos nuestro profundo pesar y nos unimos al luto y protesta nacional, por la muerte de nuestros hermanos originarios de la Amazonía (Bagua), quienes reclaman sus justos derechos; así mismo nos solidarizamos con los familiares de todas las víctimas civiles y policiales, enfrentados en una violencia criminal como resultado de malas decisiones políticas por parte de nuestras y nuestros gobernantes de turno. Segundo: Expresamos nuestra profunda indignación por el empleo de la fuerza represiva, ante la incapacidad de escuchar, dialogar y resolver los reclamos de los pueblos originarios amazónicos, ya que en la práctica no se ha tomado en cuenta sus derechos y no fueron escuchados, como ellos mismos lo expresan. Tercero: Que el gobierno de turno en su afán de consolidar su política económica, ha implantado la firma del TLC, para responder a esto se ha tomado la autoridad de redactar decretos legislativos, con el respaldo del congreso de la república, estos en su mayoría vulneran los derechos de los pueblos originarios, sin considerar la Constitución Política del Estado y los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos, entre las que se encuentran el Convenio 169 de la OIT, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Cuarto: Nosotros los pueblos originarios, Aymaras, Quechuas y Amazónicos, venimos protegiendo por siglos y milenios la preservación de nuestra madre naturaleza, ante ello creemos que todos los reclamos que vienen haciendo nuestros hermanos y hermanas de la Amazonía se han forjado en defensa de la vida; sin embargo el gobierno de turno está a favor y favorece a los capitales nacionales y transnacionales para la “inversión”, supuestamente para crear “empleo”, reduciendo todo a un “recurso” sin considerar la defensa de la vida. Exigimos al gobierno nacional asumir con plena conciencia sus responsabilidades y viabilizar de manera pacífica la solución pronta sin llegar a extremos. Desde allí, invocamos a un autentico Diálogo conformado por todos los actores sociales y estado, para una salida pacífica y armoniosa del conflicto desatado. Llamamos a nuestros hermanos y hermanas Aymaras y Quechuas, instituciones que defienden los Derechos Humanos y Ambientales a ser celosos vigilantes ante las represalias que va encaminando nuestro gobierno nacional. De esta manera defender los justos derechos y la vida de nuestras hermanas y hermanos amazónicos, para lo cual exigimos se les dé todas las garantías personales y políticas y por ende, el respeto a la vida y democracia de nuestro país pluricultural. ¡¡¡ Alto a la violencia!!! ¡¡¡ Si a la defensa de la vida!!! ¡¡¡ Si a la defensa de nuestra madre naturaleza! Qhana Aru – Identidad, Desarrollo y Acción Social / EMAUS. Ilave, Puno - Perú, 08 de Junio del 2009.

viernes, junio 05, 2009

A dónde va Argentina


En sordina, desconectada de las inminentes elecciones, en cualquier conversación corriente, la pregunta retumba: ¿adónde va el país? Por el contrario, en las delgadas franjas involucradas o al menos interesadas en el accionar político, se halla la negativa a siquiera formular esta pregunta simple. Una más de las muchas paradojas que atraviesan la Argentina de hoy: el hecho institucional corre por andarivel separado, ajeno a las preocupaciones y temores del ciudadano común. El conjunto social se desentiende de la política. Y los así llamados “políticos” no encaran de frente la realidad social. Llegan incluso a negar cualquier vinculación entre el colapso de la economía mundial capitalista y la economía argentina. Esta suerte de enajenación colectiva separa el discurso electoral del acontecer real y lo transforma en palabras elusivas, supuestamente más efectivas para ganar adhesiones cuando menos concretas. Ajenitud, confusión, temor, manipulación evidente y aceptación resignada, son los sentimientos y conductas predominantes en este período pre-electoral.
En Córdoba, bella ciudad mediterránea cargada de historia, esa conjugación dañina se percibe con mayor intensidad. Y asombra más. Aquí, exactamente cuatro décadas atrás, el 29 de mayo de 1969, una insurrección obrero-estudiantil lanzó multitudes a las calles, apoyadas activa o pasivamente por el grueso de la población. Había por entonces una dictadura militar y en los años previos el estudiantado no pasaba día sin practicar alguna de sus formas de lucha en aquella época habituales: asambleas masivas en el comedor de la ciudad universitaria, ocupación de facultades, enfrentamientos callejeros con la policía, ocupación de barrios enteros con población mayoritariamente estudiantil. Cuarenta años después del Cordobazo, la superficie de la vida política no podría contrastar más con aquel panorama de definiciones tajantes y conductas arrojadas.
Cuarenta años después del Cordobazo, la superficie de la vida política no podría contrastar más con aquel panorama de definiciones tajantes y conductas arrojadas.
A cambio, como en el resto del país, predomina el cálculo tímido, la especulación individual, la postergación sistemática de la esperanza, traducción automática de una forma diferente de lucha de clase.
“Lucha de clase”, así, en singular. Porque no ocurre entre obreros y burgueses, sino al interior de un mismo estamento social: entre capitales establecidos y advenedizos, en encarnizada disputa.
Ni unos ni otros tienen proyecto de país, tanto menos fuerza suficiente para vencer al contrincante, por lo cual se impone el grotesco. Es una penosa carrera de provectos, al parecer inconscientes de su edad y condiciones, afanados por llegar a una meta inalcanzable. Un fenómeno sin trascendencia posible; pero suficiente para trastocar el panorama político y a menudo hacerlo incomprensible
Dada la completa ausencia de protagonistas diferentes, con fuerza vital y vigor estratégico, aquéllos dominan la totalidad del escenario. Y transmiten un espectáculo de insoportable decadencia, agigantada en momentos electorales, cuando la selección primero y el desempeño luego de candidatos, expone sin piedad la entronización de la inepcia, la hipocresía y la mentira, cualidades excluyentes de quienes luego, por inercia de una institucionalidad vaciada y aparatos corrompidos, tendrán en sus manos el poder legislativo del país.

Retorno a la crisis

Esa tergiversación del pensamiento y el debate políticos, se expande sobre el conjunto social y contribuye en mucho a paralizar los reflejos de las mayorías, se adueña del periodismo comercial condenado a glosar naderías, cae como alud sobre tantos intelectuales y relega o directamente anula la reflexión teórica, hasta lograr que la imagen de la realidad aparezca invertida. Por ese camino se llega a la conclusión colectiva, proclamada o incorporada sin conciencia, de que en aquellos años del Cordobazo la revolución estaba a tiro de piedra, tan cercana y realizable como ahora distante e imposible.
Es probable que la ardua labor de propaganda de quienes entienden lo contrario llegue atrasada para comunicar, a una parte significativa de la sociedad, la magnitud del error que supone tal apreciación. A la inversa, Argentina es un volcán humeante.
El propio ex presidente Néstor Kirchner acaba de mentar la soga en casa del ahorcado: “Si Cristina no tiene mayoría legislativa, volvemos a la crisis de 2001. A la pobreza, a la desocupación. Esto explota, por eso tenemos que poner nuestro voto para que haya una gobernabilidad plena”, dijo el 28 de abril en un acto público. Y agregó el día siguiente: “No quiero meter miedo, pero si por una casualidad Cristina no cuenta con la mayoría parlamentaria, volvemos a la Argentina que explota”.
La advertencia fue interpretada –no sin fundamentos– como amenazante táctica de campaña. ¿Pero qué valor tendría la amenaza si esa idea no estuviese latente en la conciencia colectiva? Más aún: la Presidente no perdería “por casualidad”. Los datos que empujaron a Kirchner a semejante confesión son indicativos de la traducción social y política de una corriente subterránea que, si aún no es visible, ya puede percibirse en innumerables indicios que pusieron en alerta al titular del partido justicialista.
No se trata, sin embargo, de nada relativo a elecciones y resultados, aunque estos pudieran eventualmente acelerar el fenómeno en curso. Las razones son simples: en comparación con la Argentina que estalló en 2001, nada sustancial ha cambiado. La abrupta recuperación económica, tan indudable como impactante, no es crecimiento: en promedio, cada habitante es más pobre que una, dos y tres décadas atrás. Sobre alrededor de 38 millones de habitantes, un tercio está en la línea de pobreza y no menos de cuatro millones en la indigencia. La recuperación económica trajo aumento de empleo pero la distribución de la renta, lejos de tender a la justicia, agudizó la polarización. Eso ocurrió hasta mediados del año pasado, o sea durante los seis años de auge entre 2002 y 2008. Luego sobrevino un inesperado frenazo, a causa de un conflicto no menos insólito.
Y después… el colapso mundial del capitalismo.
Innecesario calificar la idea de quienes sostienen que Argentina se mantendrá ajena al cataclismo de las economías de Estados Unidos, Unión Europea y Japón, donde la crisis no deja de ahondarse, pese a la batería desesperada con la cual se la intenta frenar. Antes de que el impacto llegue en toda su magnitud, la afectación ha sido ya grande, aunque morigerada por recursos heterodoxos que en ninguna hipótesis podrán mantenerse en el tiempo (por ejemplo, el pago de salarios por parte del Estado a obreros de industrias privadas, para evitar su despido). La desocupación ha crecido. La retracción en la industria y el comercio llegó y no dejó de acentuarse, con índices tanto más agudos cuanto mayor es la distancia de la Capital Federal. Manipulación y demagogia aparte, este año se mantendrá la recesión ya verificada en el último trimestre de 2008 y el primero de 2009; el saldo anual esperado oscila entre 0 y cuatro puntos de caída, según diferentes pronósticos, no por interesados menos indicativos. En sus últimas ediciones América XXI ha registrado hasta dónde estos números se traducen en dramática realidad para la alimentación y la educación de una proporción por demás elevada de la población.
Si no hay respuesta efectiva a este cuadro de situación, cuya objetividad está fuera de discusión, la inexorable aceleración de la crisis económica lo agravará hasta niveles insostenibles en un marco institucional estable.

Dos caminos

¿Es posible eludir el desenlace que esta dinámica adelanta? ¿Con qué medidas? ¿En colaboración con quiénes?
Frente a la crisis mundial, Estados Unidos reunió el G-20, y tras mucha preparación –donde las presiones reemplazaron el debate de ideas y programas– el 2 de abril pasado en Londres se aprobó un plan de acción, que en síntesis consiste en fortalecer al Fondo Monetario Internacional y a través de él, inyectar fondos para sostener Bancos y empresas en quiebra primero, alentar después el consumo mundial, sin importar qué y quién consumirá.
Hasta el momento, en el mundo la única respuesta coherente a aquella receta del gran capital internacional provino del Alba (Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua, San Vicente-Granadinas y Venezuela), acompañada por Ecuador y ahora también Paraguay
Las dos posiciones chocaron de frente en la Cumbre de las Américas, en Trinidad Tobago, entre el 17 y el 19 de abril. Estados Unidos y sus subordinados firmes por un lado, el Alba con la Declaración de Cumaná por el otro. En el centro, vacilante entre varios, Argentina.
En la resolución de ese equilibrio insostenible, reside el futuro del país. No es por acaso que el tema no figura en los afiches, en los cortos televisivos, en los sonsonetes con apariencia de discursos, de candidatos reclamando votos.
Cuando el 29 por la mañana se conozca el resultado de los comicios, no se habrá dado un paso en la certeza del rumbo a tomar: ¿hacia América Latina o hacia Estados Unidos? ¿Hacia el Alba o el G-20? Con apenas excepciones que no cuentan en términos electorales, el tema ha sido eludido. Y las mayorías no tienen voz propia. De modo que se debatirá y resolverá en otros escenarios, en otro momento, con otros protagonistas.
En el trayecto de ese arduo camino se verá si el legado histórico de grandes luchas sociales por la emancipación plasman en una estrategia y en la fuerza necesaria para aplicarla. O si la nueva coalición imperialista se impone una vez más. Mientras tanto, Argentina retornará a la zozobra económica, la inestabilidad institucional y a la revalidación de la política como catapulta de la verdad e instrumento de transformaciones profundas.

Por Luis Bilbao.
Fuente. América XXI

jueves, junio 04, 2009

Reflexiones de Fidel Castro: El caballo de troya


Rafael Correa, presidente de Ecuador, de visita en Honduras, en vísperas de la reunión de la OEA, declaró: "Yo creo que la OEA perdió su razón de ser, tal vez nunca tuvo razón de ser." La noticia transmitida por ANSA, añade que Correa, "vaticinó ‘la muerte’ de esa organización por los muchos errores cometidos".

Afirmó "que los países del continente americano, por condiciones geográficas, no pueden ser metidos ‘todos en la misma canasta’, y por eso Ecuador propuso hace varios meses la creación de la Organización de Estados Latinoamericanos.

"‘No es posible que los problemas de la región se discutan en Washington, construyamos algo propio, sin países ajenos a nuestra cultura, a nuestros valores, incluyendo obviamente a países que inexplicablemente fueron separados del sistema interamericano, y me refiero al caso concreto de Cuba... fue una real vergüenza y muestra la doble moral que existe en las relaciones internacionales’". A su llegada a Honduras, tanto el presidente Zelaya como él, declararon que "la OEA debe ser reformada y reincorporar a Cuba de lo contrario tendrá que desaparecer".

Otro despacho de la agencia DPA afirma:

"La reintegración de Cuba en la Organización de Estados Americanos (OEA) ha pasado de ser un tema per se de la Asamblea General del organismo en la hondureña San Pedro Sula para convertirse, una vez más, en la excusa de una lucha de intereses que van mucho más allá de los límites de la isla caribeña y podrían cuestionar (de nuevo) las relaciones hemisféricas.

"El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lo dejó bien claro al calificar el encuentro hemisférico que comienza este martes en Honduras en términos cuasi bélicos.

"Será, dijo, una ‘batalla interesante’ en la que si se demuestra que la OEA ‘sigue siendo un ministerio de las colonias’ que no se transforma para ‘subordinarse a la voluntad de los gobiernos que la conforman’, entonces habrá que plantearse ‘salirse’ del organismo y crear otro alternativo."

‘"América Latina está haciendo de Cuba la prueba de fuego de la sinceridad del verdadero acercamiento de la administración Obama’ a la región, sostuvo la experta en Cuba del Council of Foreign Relations de Washington, Julia Sweig, al diario ‘The Washington Post’, en vísperas del encuentro hondureño."

Al resistir las agresiones del imperio más poderoso que haya existido jamás, nuestro pueblo luchó por los demás pueblos hermanos de este continente. La OEA fue cómplice de todos los crímenes cometidos contra Cuba.

En un momento u otro, la totalidad de los países de América Latina fueron víctimas de las intervenciones y agresiones políticas y económicas. No hay uno solo que pueda negarlo. Es ingenuo creer que las buenas intenciones de un Presidente de Estados Unidos justifiquen la existencia de esa institución que abrió las puertas al caballo de Troya que apoyó las Cumbres de las Américas, el neoliberalismo, el narcotráfico, las bases militares y las crisis económicas. La ignorancia, el subdesarrollo, la dependencia económica, la pobreza, la devolución forzosa de los que emigran en busca de trabajo, el robo de cerebros, y hasta las armas sofisticadas del crimen organizado fueron las consecuencias de las intervenciones y el saqueo procedentes del Norte. Cuba, un pequeño país, ha demostrado que se puede resistir el bloqueo y avanzar en muchos campos e incluso cooperar con otros países.

El discurso pronunciado hoy por el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, en la Asamblea General de la OEA, contiene principios que pueden pasar a la historia. Dijo cosas admirables de su propio país. Me limitaré a lo que expresó sobre Cuba.

"... En la Asamblea de la Organización de Estados Americanos que hoy se inicia en San Pedro Sula, Honduras, debemos iniciar el proceso de sabias rectificaciones de viejos errores cometidos.

"Nosotros, los latinoamericanos que estamos aquí, hace poco, hace un par de semanas o meses, tuvimos una gran cumbre en el Grupo de Río, en Salvador de Bahía, Brasil. Ahí tomamos un compromiso. El compromiso, que se tomó por escrito y por unanimidad de toda Latinoamérica, es que en esta asamblea de San Pedro Sula, por mayoría de votos o por consenso, se debía enmendar ese viejo y gastado error que se cometió en 1962 de expulsar al pueblo cubano de esta organización.

"No debemos irnos de esta asamblea, queridos dignatarios, sin derogar el decreto de esa octava reunión que sancionó a un pueblo entero por haber proclamado ideas y principios socialistas, que hoy esos mismos principios se practican en todas partes del mundo, incluyendo a Estados Unidos y a Europa (Aplausos). Los principios, hoy, de buscar alternativas diferentes de desarrollo son evidentes en el cambio precisamente que ha habido en Estados Unidos al elegir al presidente Barack Obama...

"No podemos irnos de esta asamblea sin reparar ese error y esa infamia, porque basados en esta resolución de la Organización de Estados Americanos, que ya tiene más de cuatro décadas, a este pueblo hermano de Cuba se le ha mantenido un bloqueo injusto e inútil, precisamente porque no ha logrado ningún propósito, pero sí ha demostrado que ahí, a pocos kilómetros aquí de nuestro país, en una isla pequeña, hay un pueblo dispuesto a resistir y a sacrificios por su independencia y su soberanía.

"... no hacerlo nos hace cómplices a nosotros de una resolución de 1962 de expulsar a un Estado de la Organización de Estados Americanos simplemente porque tiene otras ideas, otros pensamientos, y proclama principios de una diferente democracia. Y nosotros no vamos a ser cómplices de eso.

"... No podemos irnos de esta asamblea sin derogar lo actuado en esa época.

"Un hondureño excepcional, llamado en nuestro país —y uno de nuestros próceres— José Cecilio del Valle, el sabio Valle, expresaba el 17 de abril de 1826, en su famoso artículo 'Soberanía y no intervención' —acabábamos de proclamar nuestra independencia del reino español—: ‘Las naciones del mundo son independientes y soberanas. Cualquiera que fuese su extensión territorial o el número de habitantes, una nación debe tratar a otros con el mismo trato que desea recibir de estos. Una nación no tiene el derecho de intervenir en los asuntos internos de otra nación.’"

Con esas palabras de Cecilio del Valle y la mención de Mahatma Gandhi, Jesucristo, Martin Luther King, Abraham Lincoln, Morazán, Martí, Sandino y Bolívar, concluyó su discurso.

Minutos después, en la conferencia de prensa posterior a la apertura de la Asamblea, respondió preguntas y reiteró principios. Luego cedió la palabra a Daniel Ortega, que fue autor de una de las ponencias más profundas y argumentadas en la Asamblea de la OEA. En la conferencia hicieron uso de la palabra, invitados por Zelaya, Fernando Lugo, presidente de Paraguay, y Rigoberta Menchú, que se expresaron en la misma dirección que Zelaya y Daniel.

La Asamblea discute hace horas. En el momento que concluyo esta Reflexión, casi ya de noche, no hay todavía noticias de la decisión. Se conoce que el discurso de Zelaya influyó. Chávez conversa con Maduro y le insta a mantener firmemente que no puede admitirse resolución alguna que condicione la derogación de la injusta sanción contra Cuba. Nunca se vio tanta rebeldía. La batalla es sin duda dura. Muchos países dependen del dedo índice de una mano del Gobierno de Estados Unidos apuntando al Fondo Monetario, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo o cualquier otra dirección para castigar rebeldías. Haberla librado es ya de por sí una proeza de los más rebeldes. El 2 de junio de 2009 será recordado por las futuras generaciones.

Cuba no es enemiga de la paz, ni reacia al intercambio o la cooperación entre países de diferentes sistemas políticos, pero ha sido y será intransigente en la defensa de sus principios.



Fidel Castro Ruz
Junio 2 de 2009
6 y 56 p.m.

Fuente: Cuba Debate y Granma digital

La resolución de la OEA sobre Cuba: El fin de un anacronismo y de una vergüenza política


El diablo se esconde en los detalles y en la tipografía más pequeña, reza un antiguo refrán. Es algo para tener en cuenta a la hora de evaluar el texto de la resolución aprobada ayer en el plenario de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), que abrió las puertas para un regreso de Cuba a ese foro interamericano después de 47 años.

Como se encargaron de destacar, enfatizando su propio aporte, las 34 delegaciones -con nivel de cancilleres- que redactaron y negociaron en Honduras, el documento éste tiene un valor histórico en la medida que salva no sólo un anacronismo sino también una vergüenza política en el hemisferio: la separación de Cuba de la OEA, su "suspensión", se dijo entonces.

La Argentina, como recordó su canciller Jorge Taiana, se abstuvo en la votación de 1962 junto a un puñado de países, entre los que se contaron también Brasil, México y Chile luego de que la OEA no pudiera resistir el empuje de Estados Unidos que llevó adelante la resolución aprobada entonces.

Pero la realidad señala que habrá que esperar al menos un año para saber cuán histórico es en verdad este nuevo instrumento, porque en ese plazo una comisión especial deberá encontrar el modo de llevar este consenso general sobre una reparación a La Habana a los acuerdos precisos para que Cuba regrese.

La falta de esos consensos particulares es lo que casi condena al fracaso estrepitoso a la reunión en la noche del lunes pasado en San Pedro Sula. Sin que el encuentro terminara, la canciller Hillary Clinton abandonó Honduras para seguir su tarea en Egipto, donde hoy el presidente Barack Obama pronunciará un discurso, al que los observadores asignan particular importancia.

Antes de volar hacia Oriente Medio, Clinton le dijo al periodismo que "no se votaría nada" en la OEA por la falta de acuerdos concretos. El Salvador y Nicaragua se encargaron de presentar el texto más favorable a Cuba, mientras que Washington quiso introducir condiciones que descarrilaron la negociación.

Estados Unidos quería que Cuba solicite su reincorporación -La Habana se niega porque, dice, nunca solicitó su desafiliación- y que adhiera plenamente a la Carta Democrática Interamericana adoptada en 2001. Apenas el año pasado, América Latina rechazó una iniciativa estadounidense para crear un grupo "vigía" de las democracias de la región.

La primera vez que esa Carta fue invocada fue en 2002 en ocasión del fallido golpe de Estado contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. En esa ocasión el compromiso asumido por los países a través del documento les permitió realizar una declaración de repudio al intento golpista sin disensos.

Sin conocer aún la reacción de Cuba, es bueno recordar que Fidel Castro ha asegurado reiteradamente que su país no está demasiado interesado en regresar a la OEA, un organismo que tiene a Estados Unidos como "Caballo de Troya" en su seno.

Ya en 1959, en pleno surgimiento de su revolución, Castro dijo que no tenía "fe en la OEA. Es un órgano que no resuelve nada. Todo es ficción. No le ha servido a los pueblos de América".

Cuando se conozcan los detalles del nuevo compromiso podremos saber si ellos ayudan a dejar atrás la Guerra Fría o si el diablo tiene su residencia allí.

Por Raúl Cardoso
Fuente: Blog clarin

jueves, mayo 28, 2009

Quién es el grupo Techint y los itentos de satanizar las estatizaciones de Chávez


El legítimo derecho de nacionalizar empresas en manos de capitales privados extranjeros que practica el presidente Chávez, es previsiblemente criticado por los defensores de la expoliación nacional por parte de grandes grupos económicos. Sin embargo estas medidas son los más genuinos pasos hacia un país soberano, que está salvando a Venezuela de las garras del Grupo Techint. El Gobierno argentino, amigo de ambos polos, intenta mantener sus relaciones estratégicas tanto internas como externas.
A propósito de los recientes anuncios del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, sobre la próxima estatización de varias empresas metalúrgicas, algunas de ellas de capital argentino; los medios privados de comunicación no dudaron un segundo en salir a fustigar dichas medidas. Se hace preciso indagar, aunque sea brevemente, sobre el origen de estas decisiones y conocer a los implicados en ellas.
El Gobierno Nacional tomó esta decisión por dos cuestiones principales e interrelacionadas. Por un lado tiene que ver con el camino hacia el socialismo que el pueblo venezolano, de la mano de Chávez, decidió emprender hace varios años. Para andar por estos senderos, los pasos hacia la soberanía nacional en todas las esferas de la vida (económica, alimentaria, política, cultural, etc.) se hacen indispensables.
En este sentido se hace necesario dar marcha atrás con mecanismos neoliberales que tienden hacia el sometimiento al imperio y a la desnacionalización de toda la nación. A grandes rasgos, las políticas neoliberales que prevalecieron en el mundo durante sus años de apogeo en la década del 90 y principalmente que hicieron pie en Latinoamérica de la mano de presidentes arrodillados ante Estados Unidos, abogaron principalmente por un mercado desregulado, a partir de la no intervención estatal en la economía.
Así se abrieron las puertas al capital extranjero quienes asumieron el control de empresas estratégicas en cada uno de los países, llegando a casos extremos como que empresas privadas europeas tengan el control de los servicios públicos de naciones latinoamericanas.
Mucho se ha dicho ya sobre la caída de este modelo, que actualmente se encuentra dando sus últimos estertores de muerte. Latinoamérica ha sabido dar por el suelo con este modelo a través de rebeliones populares y con la aparición de nuevos líderes de corte progresista.
Este mínimo resumen pretende contextualizar brevemente los últimos acontecimientos de nacionalizaciones en Venezuela.
El pasado Jueves el Presidente Chávez anunció la nacionalización de las empresas Tavsa, Matesi y Comsigua, propiedad del grupo siderúrgico argentino Techint.
Esta decisión se toma, en general, porque Venezuela hace 10 años decidió tomar las riendas de su destino, y en particular porque de acuerdo con los sindicatos de dichas empresas, los empleados no han cobrado en seis meses por lo que desde el año pasado han solicitado la intervención del Gobierno por ser constantes los retrasos.
Se trata de una necesidad del país en general y de los trabajadores de esas empresas en particular. “Estas empresas tienen que estar bajo control obrero; así tiene que ser” expresó Chávez el jueves pasado.
Desde ese momento la prensa mas rancia y reaccionaria salio a criticar la decisión. En Venezuela ya la conocemos, primero que no importa qué haga Chávez siempre lo criticarán, y segundo que lo harán más cuando se trate de medidas que tiendan a la radicalización del proceso revolucionario, que afecta directamente sus intereses personales, los cuales siempre se mantuvieron en detrimento de los intereses del pueblo. Nada de sus pataleos nos extraña.
Por otro lado la prensa derechista argentina, que últimamente viene copiando mecanismos de la venezolana, la cual sin duda es la peor prensa derechista de toda Latinoamérica; se apresuró en salir a fustigar la decisión del Gobierno Bolivariano y en tratar de marcar las diferencias que podrían generar con el Gobierno argentino, especialmente remarcando la reciente visita de Chávez al país sureño, durante la cual no habló de este tema.
El sábado el diario digital argentino infobae.com, perteneciente a Daniel Hadad, un joven zar de los medios más recalcitrantes del país, publicó una nota intitulada “Unánime rechazo de empresarios y banqueros a las nacionalizaciones de Chávez”. En ella explica como la Unión Industrial Argentina (UIA), Asociación Empresaria Argentina (AEA) y otras asociaciones y particulares ligados al empresariado nacional, se ven preocupados por la ola de nacionalizaciones que lleva a cabo el presidente de Venezuela, y ven en ellas un peligro para las relaciones comerciales entre ambos países.
Dicho sea de paso, los acuerdos de cooperación entre Argentina y Venezuela vienen creciendo a grandes saltos, fortaleciendo el lazo entre ambas naciones. Lo que quizás sea necesario que entiendan los empresarios argentinos, es que para que las relaciones comerciales sean justas es indispendable que Venezuela fortalezca su industria nacional y construya su soberanía. Para una relación bilateral sana es necesario que los países respeten las decisiones económicas al interior de cada nación.
En este sentido, los medios de comunicación opositores de ambos extremos de Sudamérica, salieron en seguida a tratar de enfrentar a ambos gobiernos.
De todos modos, por el tipo de conflicto, y por la forma en que Chávez encara estas nacionalizaciones, no necesariamente se plantea un problema para las relaciones entre ambos piases. Recordemos que luego de aflojes y tironeos el caso de Sidor se resolvió sin mayores inconvenientes para los Kirchner.
Vale aclarar que el grupo Techint, mantiene una relación estrecha con el Gobierno argentino. El gobierno Kirchner, desde los tiempos de Néstor, hasta los de la actual Cristina, tiene en Techint su aliado poderoso para encarar su proyecto de reconstrucción de una burguesía nacional. Objetivo que asumió en su discurso desde que llegaron al poder en 2003. Paolo Rocca, presidente de Techint, estuvo presente en varios actos kirchneristas, aplaudió sus medidas económicas, y el grupo económico tiene un trato preferencial con el matrimonio Kirchner. Sin embargo veremos como este grupo económico no responde a una burguesía nacional digna de ser llamada así.

Primera reacción del kirchnerismo

Este lunes el ministro del Interior argentino, Florencio Randazzo, salió al cruce para fijar una posición del gobierno respecto a las anunciadas nacionalizaciones. y ante los reclamos de los grupos empresarios que exigen al gobierno intervenir para revertir la situación.
Randazzo aseguró que el Gobierno buscará “un precio justo” para las empresas de Techint.
“Por parte del gobierno argentino vamos a poner todo el empeño, absolutamente todo el empeño para que, en caso de concretarse cualquier tipo de estatización, sea a un precio justo, y podamos defender de esta manera todos las inversiones que tienen nuestros empresarios en este país”, afirmó Randazzo en declaraciones a una radio argentina.
“Nosotros no estamos a favor de las estatizaciones en forma general”, dijo Randazzo, y aseguró que en el caso de AySA (Agua y Saneamientos Argentinos S.A) y Aerolíneas Argentinas fueron “decisiones que hemos tenido que tomar porque no teníamos otro camino”.
El funcionario afirmó que en la última visita del presidente venezolano Hugo Chávez no hablaron del tema, porque “respetamos la decisión de otro país”.
Asimismo, recordó que en la conferencia de prensa en Casa de Gobierno, el mandatario venezolano aseguró que continuará con las “estatizaciones de áreas estratégicas”
Estas declaraciones pueden tergiversarse, pueden parecer algo ambiguas. Lo que pasa es que el gobierno argentino desea mantener las relaciones en buen estado tanto con el grupo económico como con el Gobierno Bolivariano, vínculos asentados en diferentes intereses que no quiere ver afectados. Sin embargo sientan una posición clara de un gobierno que no aboga por las estatizaciones a nivel general, ya que no se trata de su proyecto que no es ni tan radical ni socialista como el de Chávez; pero marca una postura de respeto de las decisiones internas de sus países aliados.
Argentina no fustigó a Chávez por no anunciarles primero estas medidas, porque sí anunció que continuaría con las estatizaciones, y luego porque se trata de políticas que responden a problemáticas internas del país, en las cuales se ven involucrados capitales extranjeros, pero no dejan de ser conflictos que se dan al interior del territorio nacional y soberano de Venezuela.

¿Que hay en las entrañas de Techint?

Resulta interesante conocer un poco más en profundidad al Grupo Techint, su rol en la historia industrial argentina y su papel adaptativo al modelo de turno, siempre manteniéndose cercanos al poder. Conozcamos quienes son estos personajes que Chávez está sacando poco a poco de Venezuela.
La familia Rocca siempre se mantuvo cerca del poder político. Agostino, el fundador del imperio, trajo de Italia al terminar la Segunda Guerra Mundial su título de ingeniero y el sello de una empresa embrionaria, la Compagnia Tecnica Internazionale.
En 1954 Techint abrió en las afueras de Buenos Aires su primera fábrica de tubos de acero sin costura, que prosperó al calor de la promoción estatal.
El gran salto del grupo se dio en los años 70 y principios de los 80 (años de la más sangrienta y genocida dictadura militar, que no solo desapareció a toda una generación de luchadores sino que desguazó a un estado que supo contar con una industria nacional fuerte). La dictadura militar los ayudó, como a la mayoría de las empresas nacionales y multinacionales, a disciplinar a sus obreros. La UOM (Unión Obrera Metalúrgica) denunció la desaparición de decenas de afiliados y hasta la presencia de escuadrones militares armados en sus asambleas.
Cuando el ministro de economía Domingo Cavallo estatizó la deuda externa privada antes de la vuelta de la democracia, cerca de un tercio del total pertenecía a los Rocca. Así el pueblo pagó y sigue pagando las deudas privadas de esta familia.
En 1992, años del neoliberalismo más acérrimo de la mano de Menem quien privatizó la mitad del país vendiéndolo a precios irrisorios, los Rocca se alzaron con la privatización de Somisa.
El desmantelamiento de la industria siderúrgica estatal de esos años les permitió concentrar gran parte de la producción y convertirse en una empresa de nivel internacional. Así comenzó su expansión en el exterior y se consolidaron sus exportaciones. Forman entonces el grupo Tenaris que constituye la principal productora mundial de tubos sin costura.
Ya con Kirchner en el poder Techint expandió sus negocios en la obra pública y se consolidó como un gigante siderúrgico en el mundo.
Sin embargo, hilando más fino, esta empresa nacional argentina no resulta ser el mejor ejemplo de burguesía nacional.
Techint ha pasado a ser un Holding internacional con base en Luxemburgo. El Centro de decisión de sus negocios ha dejado de ser Buenos Aires. Basta con entrar en el sitio de Techint Group para conocer por ejemplo, las inversiones del grupo en lugares tan distantes como Taschkent en la Federación Rusa, en la India, en Egipto, o en los Estados Unidos.
El Techint Group ha sido absorbida en gran parte por el grupo financiero y bancario que otorgó los créditos y el grupo monopólico que controla el acero en Europa.
Sus accionistas de nacionalidad argentina se reducen a los descendientes de la familia Rocca original.
Además se trata de una empresa que creció a costa del estado argentino y no con él, pero siempre con la avenencia de sus gobiernos de turno, que tampoco se caracterizaron nunca por ser abogados de lo nacional.
Esta empresa acumuló su capital captando el ahorro nacional y mediante inversiones del Estado argentino
Techint, ganó hasta ahora, todo lo que Argentina perdió de ganar desde que desguazó el Estado, desde que privatizó Somisa y desde que las empresas siderúrgicas privadas cayeron al final bajo el control de ella.

Salvar al pueblo venezolano de un ejemplar del capitalismo más salvaje

En enero de este año, la metalúrgica Siderar del grupo Techint despidió a mil trabajadores. Esta acción obedecía a la decisión de postergar parte de su plan de inversiones en medio de la crisis internacional. Este es sólo uno de los tantos casos, pero deja expuesto así lo inestable que resulta este grupo ante la actual crisis económica.
En este caso intervino el Gobierno argentino, quien a través del Ministerio de Trabajo dictaminó la conciliación obligatoria en el conflicto evitando que se concreten los mil despidos que habían sido anunciados por la empresa del grupo Techint.
Esta medida resulta un parche a una situacíon que puede volver a explotar en cualquier momento y por cualquier lado.
Que el Gobierno Bolivariano tome en sus manos la riendas de estas empresas y el destino de todos sus trabajadores, además de formar parte de una política que hará de Venezuela la potencia que se encamina a ser, constituye un paso fundamental para la tranquilidad de esta industria en el país y del futuro de los obreros, que no quedarán a la deriva de los vaivenes que un grupo económico, quien siempre hará prevalecer sus interes individuales y responderá ante los altibajos de la crisis internacional en su propio beneficio y no en favor de los intereses del pueblo.

RNV

fuente: www.anzoategui.com