domingo, junio 29, 2008

Pobreza: una materia pendiente para los gobiernos latinoamericanos


Muchas veces los ciudadanos comunes cometemos el error de asociar al crecimiento económico con una disminución progresiva de la pobreza. La lógica nos indica que debiera ser así, pero la realidad demuestra lo contrario y América Latina no es la excepción en este punto. En los últimos diez años, el producto bruto interno regional aumentó -algunos países superaron el seis por ciento de crecimiento anual- de manera ininterrumpida. Sin embargo, diez millones de latinoamericanos se sumaron a la lista de pobres e indigentes en los últimos seis meses.
Primera pregunta ¿por qué los gobiernos de la región no disminuyeron las tasas de pobreza si sus bancos centrales aumentaron sus reservas gracias al contexto internacional favorable para América Latina?
No cabe dudas que la reciente crisis de los alimentos alteró los datos de pobreza e indigencia repentinamente y se convirtió en una de las principales causas por las que millones de latinoamericanos se convirtieron en pobres en este primer semestre del año.
Los datos que publicó la Organización de Naciones Unidas refuerza esa hipótesis. Según la ONU, el aumento de precios de los alimentos fue del 68 %. Este incremento empujó a doscientos millones de personas a la pobreza en todo el mundo. En América Latina, en tanto, la suba de los productos comestibles rondó el 15 %, provocando 10 millones de pobres.
En la cumbre de la FAO, que se realizó en Roma, los jefes de estado de nuestro bloque acusaron directamente a los costos de los alimentos - provocado, entre otras cuestiones, por el alto precio del petróleo, la producción de biocombustibles, las especulaciones financieras, la demanda de alimentos de China e India- por este nuevo escenario mundial y responsabilizaron, de paso, a los países industrializados de fomentar la pobreza en la región por la aplicación de políticas proteccionistas y migratorias en Europa y Estados Unidos, principalmente.
En esa reunión internacional, el brasileño Lula da Silva, la argentina Cristina Fernández y el venezolano Hugo Chávez cuestionaron las medidas económicas puestas en marcha por el viejo continente y Norteamérica, pero no realizaron una autocritica exhaustiva sobre las ineficaces políticas, que sus respectivos gobiernos implementaron, para combatir la pobreza.
Primera Conclusión entonces: el elevado precio de los alimentos impactó sobre la pobreza, pero no fue la única causa del aumento de esta última en la región.

Crecimiento económico y desigualdad social.

Segunda pregunta: ¿Qué otro factor, además del aumento de los alimentos, motivó los últimos datos sobre pobreza e indigencia que avergüenzan a gran parte de los latinoamericanos?
La cada vez más distante brecha entre ricos y pobres sigue siendo materia pendiente para la mayoría de los actuales gobiernos de la región – muchos de los cuales prometieron liquidar ni bien asumieran sus responsabilidades- y otra de las consecuencias del incremento de la pobreza en Latinoamérica y el Caribe.
La pobreza e indigencia no es un tema nuevo para la región. Al contrario, nos tendríamos que retrotraer a los procesos dictatoriales de los años setenta y el neoliberal de la década de los noventa para explicar la agudización de la inequidad social y el crecimiento de la pobreza instalado desde la colonización del continente.
Estos dos momentos históricos (70/90) implicaron la desindustrialización, desalarización, desobrerización, desciudadanización, descampesinización, y enajenación de los recursos energéticos y servicios públicos básicos de la región, según denunció un estudio del programa CLASCO –CROP sobre pobreza en América Latina y el Caribe. Es decir, la concentración de la riqueza y el aumento de la pobreza para ser más claros.
En los primeros años del siglo XXI, el 44 % de la población regional (esto es, más de 220 millones de personas) vivía en condiciones de pobreza, mientras que más del 19 % de la población (casi 100 millones de personas) vivía en condiciones de pobreza extrema o indigencia.
Las políticas neoliberales aplicadas en aquellas oportunidades y responsables de millones de desocupados y millones de pobres llegaron a su final. Los gobiernos de la región abandonaron los consejos de la Casa Blanca y aplicaron políticas económicas más progresistas.
El Estado volvió a recuperar su rol y espacio en los recursos estratégicos en los últimos años. Brasil está a las puertas del primer mundo gracias a su industria y Venezuela recuperó el control de su petróleo por citar algunos ejemplos. Los recursos energéticos y alimentarios de estos países fueron claves para el crecimiento sostenido de los últimos años.
Sin embargo, la bonanza económica no se tradujo simultáneamente en una disminución de la pobreza sino que la distancia entre ricos y pobres sigue siendo abismal.
Bernardo Kliksberg, principal asesor de la ONU para la región, sostiene que la ausencia de políticas redistributivas claras y eficaces condena a América Latina como el bloque más desigual del planeta.
“Algo funciona mal- explica el economista con más de 47 libros publicados- si 10 millones de chicos actualmente en el mundo mueren por causas evitables y ligadas centralmente a la pobreza. Esto significa –según los cálculos de la ONU- un niño cada tres segundos. Son tres millones los que mueren por neumonía durante el primer mes de vida y que se podría evitar con antibióticos que salen 0,37 centavos de dólar”.
Este cuadro macabro y casi incomprensible, más en una región rica en alimentos y recursos energéticos, se debe a la falta de agua potable, hacinamiento y atención médica primaria en las zonas más marginales del continente. La ausencia de estos recursos deja en evidencia que las divisas propiciadas por las exportaciones de materia prima al exterior siguen concentrándose en pocas manos y no se distribuye en los sectores pobres.
Conclusión final: los economistas heterodoxos sostienen que la solución de la pobreza sería el crecimiento económico, en este sentido los gobernantes latinoamericanos parecen haberse encaminado, esta claro, también, que la redistribución de la riqueza haría el resto. Sólo que para este paso se requiere voluntad y decisión política.




Juan Mansilla.

martes, junio 24, 2008

Reflexiones de Fidel Castro: La verdad y las diatribas

Se conoce que en los países industrializados y ricos las personas invierten en alimentos, como promedio, alrededor del 25 por ciento de sus ingresos. Los que pertenecen a los pueblos que fueron mantenidos por aquellos en el subdesarrollo económico, requieren para este fin hasta el 80 por ciento de sus ingresos. Muchos pasan hambre física y sufren enormes diferencias sociales. Las tasas de desempleo son, como norma, dos o tres veces mayores; la mortalidad infantil se expresa en proporciones todavía más altas, y la perspectiva de vida se reduce hasta dos tercios de la que disfrutan aquellos. El sistema es sencillamente genocida.
En la reflexión que escribí hace tres días, dije: "Nuestro país ha demostrado que puede resistir a todas las presiones y ayudar a otros pueblos." ¿Puede Europa afirmar lo mismo?
En el informe publicado por la UNESCO ayer 20 de junio, se afirma que Cuba, entre todos los países de América Latina, ocupa el primer lugar tanto en matemáticas y lectura de tercer grado, como en matemáticas y ciencias de sexto grado, entre más de 200 mil niños de 16 países examinados a lo largo de dos años, con más de 100 puntos por encima de la media regional. Es la segunda vez que la UNESCO otorga ese reconocimiento a nuestra patria.
Se comprenderá que ningún país donde los derechos humanos sean sistemáticamente violados alcanzaría tan elevados niveles de conocimiento.
¿Por qué se bloquea a Cuba durante 50 años?
¿Por qué se le calumnia?
¿Por qué se le obstaculiza todo acceso a la información técnica y científica?
¿Por qué se le quiere conducir a un sistema económico y social insostenible, que no ofrece solución alguna a los problemas de la humanidad?
Por algo millones de ciudadanos bolivianos, ecuatorianos, uruguayos, argentinos, brasileños, centroamericanos y otros de América Latina han emigrado a Europa, de donde ahora podrían ser brutalmente devueltos a sus países de origen si no cumplen todos los requisitos que la nueva ley antiinmigrante exige.
Lo que es peor: una cifra varias veces mayor de ciudadanos de México, Centro y Suramérica han emigrado a Estados Unidos cruzando fronteras, muros y mares, sin documentación alguna ni Ley de Ajuste que los privilegie y estimule a emigrar, y de los cuales mueren más de 500 cada año. Adicionalmente, miles perecen cada año en México y Centroamérica, víctimas del crimen organizado, en la disputa por el mercado de drogas de Estados Unidos, cuyo consumo las más altas autoridades de ese país no son capaces ni quieren combatir.
El subprocurador José Luis Santiago Vasconcelos declaró que el tráfico de personas es el segundo rubro ilegal más lucrativo. Cuando se trata de cubanos, las ganancias son comparables a las del narcotráfico: "Cobran hasta 10 000 dólares por individuo."
El dinero procede de Estados Unidos. Pienso que México no puede convertirse en paraíso del tráfico de inmigrantes, cuando hasta los propios guardacostas norteamericanos interceptan y devuelven los que son capturados en el mar.
México no está obligado a permitir que le impongan una versión de la política de pies secos y pies mojados.
En Cuba no existe el crimen organizado ni la impunidad para el tráfico de drogas. Lo ha combatido con eficacia sin ensangrentar la nación. Solo por cinismo el gobierno de Estados Unidos no lo reconoce.
No escribí ninguna diatriba contra Europa, dije sencillamente la verdad. Si esta ofende, no es mi culpa.
Por ahorrar espacio, en la reflexión de ayer no mencioné siquiera la exportación de armas, los gastos militares y las aventuras bélicas de la OTAN, a las que se añaden los vuelos secretos y la complicidad de Europa con las torturas del gobierno de Estados Unidos.
Ignoro si alguien fue arrestado en cualquier punto del país por violar alguna ley. Nada tiene que ver con la reflexión que solicité se divulgara sólo por Cubadebate. Relacionar ambas cosas es arbitrario. Utilizaré ese sitio en Internet al ritmo que considere pertinente. No abusaré de la paciencia de nadie. No cobro un centavo, mi trabajo es gratuito.
No soy ni seré nunca jefe de fracción o grupo. Nopuede deducirse, por tanto, que haya pugnas dentro del Partido. Escribo porque sigo luchando, y lo hago en nombre de las convicciones que defendí toda mi vida.
Fuente: Diario Granma.

martes, junio 17, 2008

El ideario del Che: En defensa de una distribución equitativa


Introducir el pensamiento del Che en un estudio específico, como lo es el de la distribución, constituye una de las contribuciones de este marxista a la Construcción del Socialismo. Este proceso él lo pensaba como tridimensional, donde se complementaban: lo económico, la conciencia y lo social. El valor de la comprensión de esta característica de su pensamiento radica en evitar el peligro de la absolutización de un elemento en detrimento de otro.
En materia de distribución, se destaca en la conformación de un sistema salarial, la conjugación de los estímulos materiales junto a los morales. Su pasión por el acceso a la equidad en cuanto al empleo; la electrificación y la industrialización; el alcance de niveles culturales a tono con la creación de la base técnico- material del socialismo; y el papel que ejercen la combinación acertada de los estímulos materiales y morales para que el trabajo constituya un deber social, son elementos que caracterizan su obra en beneficio de este sistema.
El Che como continuador de las ideas marxistas leninistas, parte de sus postulados para estudiar la distribución en las condiciones de la Construcción del Socialismo en Cuba, lo que conduce a este marxista a realizar su análisis a partir de una economía subdesarrollada, que lo distingue de los teóricos que le anteceden en la historia de la humanidad, por lo que su pensamiento, constituye un punto de continuidad y ruptura en la forma de asumir y organizar las relaciones de producción socialistas.
Al realizar un análisis crítico acerca de la teoría de la distribución en la construcción del socialismo, expone la necesidad de la creación de una conciencia social en el tránsito de la humanidad del capitalismo al socialismo y su papel como arma ideológica, en la formación de los valores que la nueva sociedad que se gesta, necesita.
También esbozó diferentes ideas relacionadas con el principio de distribución socialista; “De cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo” y destaca como uno de sus aportes en esta teoría el papel que juegan las normas, la organización y planificación de la producción y el trabajo voluntario en el fomento de la creación de una nueva actitud ante el mismo.
El hombre nuevo en Che, es concebido no como una individualidad, sino como una fuerza social capaz de impulsar el desarrollo humano. Su pensamiento humanista sobrepasa los límites del egoísmo burgués, es exponente de una mejor redistribución del producto social y la necesidad de producir más como una de las tareas necesarias de la revolución.
La preocupación por el acceso al estudio, a la educación, a los servicios de la salud y a la protección de la población, formó parte de la estrategia que puso en práctica en un país, que como el suyo y América Latina toda, sigue su ejemplo para enarbolar las ideas del socialismo.
Los imperativos de la justicia social, la equidad y la solidaridad, en materia de distribución, constituyen premisas en el ideario del Che, que dejaron para siempre un legado histórico en la revolución cubana y en el mundo. Sus ideas, principios y valores, no mueren sino que renacen en defensa de la construcción del socialismo.

Por Lic. Olga Lourdes Vila Pérez.
Escuela Provincial del Partido en Cienfuegos.

Cultura: la última Zamba de mi esperanza



Hundido, en horizontes, soy polvadera que al viento va. Zamba, ya no me dejes, yo sin tu canto no vivo más… eran algunos de los versos que entonaba don Jorge Cafrune, casi premonitoriamente, aquella emotiva luna del festival de Cosquín del año 1978. Esa noche, durante la velada, los concurrentes le habían pedido a gritos el tema, que permanecía prohibido por las autoridades de la infame dictadura militar vigente en esos años. “Aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar”, anunció Cafrune, y comenzó a rasguear el acorde mayor que daría entrada a una de las canciones más tradicionales del folclore argentino, la Zamba de mi esperanza. Por minutos la corearon todos, entre llanto y sentimiento. Una noche especial, que devino en única, para Cafrune, para el público de Cosquín y para todos los que sintieron de alguna manera la represión militar de aquellos oscuros tiempos de la historia argentina.
Cincuenta años antes de este emotivo momento, en la finca "La Matilde" de El Sunchal, Perico del Carmen, Jujuy, nacía Jorge Antonio Cafrune. De chango nomás comenzó a progresar con sus clases de guitarra, y una vez adentrado en su juventud empezó a cautivarse por el canto sentido de la vida en el pago, del gaucho, del peón y del paisaje humano del interior, el que terminaría adueñándose casi sin piedad de su futuro repertorio. Publicó numerosos discos e interpretó temas de célebres autores como Jaime Dávalos, Eduardo Falú, Argentino Luna y, por supuesto, como no podia ser de otra manera, del legendario Atahualpa Yupanki, el gran poeta y vocero del canto de la peonada en el folclore argentino.
A fines de la década del sesenta, poco después de haber descubierto y apoyado a José Larralde en el inicio de su carrera, Cafrune viajó a España, donde obtuvo importante éxito y permaneció por varios años, hasta que en 1977 la muerte de su padre lo retornó a la Argentina. El dilema del exilio se hizo carne en esos tiempos, por los duros momentos que atravesaba el país. Sin embargo, el cantor, comprometido con su tierra, eligió quedarse en el pago entre prohibiciones y amenazas. Un año después Cosquín lo verá despedirse del gran escenario en aquella luna de 1978, entonando con la patria en la garganta las estrofas de la Zamba de mi esperanza.
Lamentablemente, días mas tarde, en la madrugada del 31 de enero de 1978, Cafrune serìa víctima de un supuesto choque nunca esclarecido en la ruta, cuando cabalgaba hacia Yapeyú en un homenaje que le ofrecía al general don José de San Martín. Jamás se pudo saber con exactitud lo acontecido en aquel extraño accidente, pero la hipótesis de un atentado político emerge como la más probable y atroz explicación. Fallecería allí un hombre amado por su gente, cantor del pueblo, el hombre que no se refugió en el exilio a pesar de tantas amenazas, quien optó por seguir cantando su verdad en su tierra, donde sintió que más lo necesitaban.

Por Alejandro Orlando.

lunes, junio 16, 2008

Redistribución de la riqueza: la puja entre el gobierno y el campo


La creación del fondo de redistribución social del gobierno de Cristina Fernández logró cambiar –por lo menos en gran medida- la esencia de la disputa que mantiene la Casa Rosada con el sector agropecuario por las retenciones móviles.
Los presidentes de las cuatro entidades rurales (CRA, CONINAGRO, FAA, SRA) no tuvieron más remedio que avalar- algunos con ganas y otros no tanto- por unanimidad el destino que el gobierno le dará a los casi 2100 millones de dólares provenientes del aumento al régimen de retenciones: construcción de hospitales públicos, mejoramientos de caminos rurales y edificación de viviendas populares.
La pelea entre el gobierno y el campo, que lleva noventa y seis días sin solución, arrancó después que el gobierno decretara en el mes de marzo el cambio de régimen de retenciones a la soja. La quita a la exportación de la oleaginosa pasó desde ese entonces de un treinta y cinco por ciento a un porcentaje móvil, atado al precio de los granos en los mercados internacionales.
Los ruralistas repudiaron aquella medida y comenzaron con la huelga. Los dirigentes del campo acusaron a la administración central de querer engrosar la caja central con los nuevos fondos y pidieron, además, diferenciar al pequeño- mediano de los grandes productores, la apertura de los envíos de trigo al exterior y un plan a largo plazo para las economías regionales –hoy afectadas seriamente por la duración del conflicto-.
El gobierno esgrimió que la suba de las retenciones se debió, en un primer momento, para frenar el alza de precios de los alimentos en el mercado interno. Y, más adelante, tomó la iniciativa unilateral para dar respuesta a las demandas del campo. Entre otras cuestiones, el Ministerio de Economía implementó un sistema de reintegros para los pequeños productores, abrió la exportación de trigo y carne como exigían las entidades rurales y,actualmente, analiza nuevas medidas para reforzar las economías regionales.
Esta actitud le permitió a la presidenta tomar un poco de respiro en medio del prolongado conflicto que paralizó por completo al país y para dar el golpe final: el anuncio del fondo de redistribución social.
Sin embargo, el efecto mediático del anuncio duró poco ya que los agropecuarios y otros sectores comenzaron a sospechar sobre el verdadero curso que el gobierno le dará a la renta extraordinaria y prosiguieron con la protesta.
Según la definición del diccionario de la Real Academia, redistribución significa acción o efecto de redistribuir algún bien. ¿Cumplirá el gobierno argentino con esta definición? ¿La presidenta asumió el compromiso de redistribuir la renta entre los sectores más marginales de la sociedad argentina como parece mostrar el oficialismo? O ¿Sólo se trató de una promesa para no ceder frente al reclamo agropecuario como dicen los ruralistas?
En verdad, el gobierno no cuenta con antecedentes que lo ayuden demasiado en este nuevo proceso que inauguró hace una semana atrás. Durante el período 2004-2005, el presidente Néstor Kirchner anunció la construcción de 320 mil viviendas vía dos planes federales, pero cumplido el plazo de ejecución y hasta la asunción de Cristina Fernández sólo se habían entregado 74.500 casas populares, es decir, un 25 por ciento de lo pautado. En esa misma etapa, el gobierno K prometió el envío de cinco millones de dólares para perfeccionar hospitales de la provincia de Tucumán, los desembolsos jamás llegaron a destino y los centros hospitalarios continúan brindando servicios en precarias condiciones en la actualidad.


Cifras mentirosas: pobreza, mortalidad infantil y tren bala.

Por otra parte, el panorama argentino es preocupante, la iglesia y otros organismos no gubernamentales alertaron a las autoridades nacionales sobre el avance de la pobreza e indigencia en varios puntos del país y una fuerte concentración de la riqueza en todo el territorio nacional.
El gobierno negó esta realidad que denuncian el clero y varias ONG. Las estadísticas oficiales son un claro ejemplo de ello. Para el INDEC, la indigencia cayó 1,7 % en abril último, la inflación de mayo fue del 0,6 %, los alimentos sólo subieron un 0,1 %, los salarios treparon en un 2.5 % y la canasta básica cayó 1,1 %. Las empresas privadas, en tanto, indicaron que la inflación rondó entre 1,2 y 1,5 %.
Los datos oficiales parecen ir en contramano del nuevo papel que el gobierno amenaza con jugar en un escenario internacional favorable para sus finanzas. Según la ONU y el Banco Mundial, Argentina, Brasil e India serían los mas beneficiados debido a la crisis alimentaria.
El Estado necesita datos confiables para atacar la inflación, principal causa de la pobreza, y poder así útilizar mejor los fondos extraordinarios para los sectores más necesitados.
La semana pasada, el diario Crítica de la Argentina reveló como se manipulaban las cifras de mortalidad infantil en la provincia de Tucumán, una aliada al gobierno. La administración Fernández había calificado unos meses atrás de ejemplar la gestión del gobernador José Alperovich contra la mortalidad infantil. La investigación del matutino, por el contrario, denunció que cientos de bebés cuyo peso era inferior a los 500 gramos y que habiendo nacido vivos, eran registrados como defunciones fetales. Esa fue, según el diario, la principal causa de la baja de muertes de bebés y no una mejor calidad de vida de los tucumanos como decían las autoridades locales.
El drama de la mortalidad infantil en varias provincias del norte argentino se mezcla con la construcción de un tren de alta velocidad.
El tren bala le costará al Estado unos 4500 millones de dólares de reservas nacionales y el servicio será utilizado sólo por un selecto grupo de argentinos ya que el costo del pasaje se estima que rondará los 500 pesos. Los fondos utilizados para esta mega-obra podrían ser utilizados para agua potable, cloacas y otros servicios fundamentales para la calidad de vida de miles de hombres.
Proyecto sur, conducido por el cineasta y escritor Pino Solanas, denunció que la obra no es viable para el país y que con la mitad de ese presupuestos se restablecería gran parte de la red ferroviaria nacional, comunicando varios pueblos fantasmas con los grandes centros urbanos y con un boleto accesible para toda la sociedad argentina.
La redistribución de la riqueza es necesaria para terminar con las injusticias sociales en el país de los alimentos, pero ciertamente será el gobierno el que cumpla con este prometido, el tiempo será el único juez que dictamine una sentencia al respecto.


Por Juan Mansilla.

domingo, junio 08, 2008

FAO: un encuentro; pobres resultados.


Cincuenta por ciento más de alimentos deberán producir los países del planeta para combatir la hambruna que pronostican distintos organismos internacionales en los venideros años. De esta forma culminó la cumbre de la FAO (la agencia de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación) en Roma: Con un pobre comunicado y sin el compromiso de los 183 jefes de estado participantes sobre cómo combatir la suba de los alimentos, principal causa del aumento de la pobreza mundial.
Según la ONU y el Banco Mundial, la producción de materias primas para la elaboración de alimentos – maíz, trigo, soja, azúcar- tendrá que duplicarse en los próximos diez años para evitar una catástrofe humanitaria aun mayor a la de estos días, que está afectando a una veintena de países africanos y algunos estados de Centro América .
Haití y sus calles son un fiel reflejo de la cruel situación que viven sus habitantes por estas horas. Los haitianos tomaron la vía pública para clamar por alimentos. Este país, uno de los más pobres de nuestro continente, es el más castigado por la incesante subida de precios en los productos alimentarios.
Sin embargo, este y otros escenarios no fueron suficiente para que los mandatarios de los países desarrollados y en vías de desarrollo alcanzaran un acuerdo y se pusieran juntos a trabajar para combatir el alza alimenticia.
Los representantes de Estados Unidos y la Unión Europea, por ejemplo, no cedieron un centímetro a la hora de discutir los subsidios a productores agrícolas locales -ayuda que fue señalada por los tercermundistas como una de las causas de la actual crisis- y las negociaciones entraron en un pantano difícil de salir.
Desde hace tiempo, las principales economías del mundo implementan medidas económicas proteccionistas que perjudican a los productos enviados desde esta parte del océano atlántico o de otros lugares. Los subsidios aplicados a favor de los campesinos o chacareros norteamericanos u europeos le restan competitividad a sus pares latinoamericanos o de otro continente productor de alimentos.
En un mensaje del pontífice que leyó el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, el Papa invitó a los delegados asistentes a “globalizar la solidaridad” y no sólo los intereses económicos y comerciales. “El hambre y la desnutrición son inaceptables en un mundo que dispone de niveles de producción, recursos y conocimientos suficientes para poner fin a estos dramas y sus consecuencias”, afirmó Benedicto XVI, en un claro reto a los países desarrollados por sus políticas proteccionistas.
En la misma sintonía se expresó el presidente Lula Da Silva, uno de los discursos más esperados en la FAO. El líder carioca cuestionó los subsidios agrícolas y defendió la producción de biocombustibles, del cual su país es pionero.
Poco o nada sirvieron los discursos del jefe de la iglesia católica y la de mandatarios como "Lula" contra los subsidios agropecuarios ya que los referentes de los países ricos pegaron un nuevo portazo a las demandas expuestas y señalaron otras causas como las responsables de los alimentos caros.

¿Por qué aumentan los alimentos?

Una de las razones que esgrimen los países más ricos para contrarrestar el ataque de sus pares emergentes a las políticas proteccionistas, es la mayor demanda de alimentos en China e India, dos potencias en permanente crecimiento.
Es verdad que el alza del precio de los alimentos tiene su origen en el cambio de dieta de países grandes como China e India. Sus mayores compras en cereales y carnes, especialmente, aumentaron notablemente la demanda del mercado mundial, pero no es la única causa por la suba de precios de los bienes alimenticios.
La especulación financiera es otro de los motivos de este triste panorama mundial. Los inversores más poderosos –domiciliados en países ricos y avalados por sus propios mercados- vienen anticipando el aumento del valor de los alimentos y han decidido apostar por ellos. Esta maniobra especulativa lo único que hace es aumentar más el costo de la comida y generar más hambrientos. En los últimos años, estos grupos inversores multinacionales han invertido en lo que se llama los precios “a futuro” de los productos alimenticios, una especulación pura sobre su evolución, algo muy similar a lo que sucedió en Estados Unidos con las hipotecas.
Por otra parte, la producción de biocombustibles es responsable de la estampida de precios por más que le pese a Estados Unidos, Brasil y Europa, que promueven la producción del combustible verde para suplantar al petróleo. Varios países como Cuba, Venezuela y organizaciones defensoras del medio ambienten critican la utilización de los alimentos para la generación de energías alternativas. Este punto fue, sin dudas, uno de los más discutidos del encuentro en Roma y el que más voces divergentes sumo al debate.
La suba del petróleo y el cambio climático son, por último, dos causas más a tener en cuenta en este contexto. El valor de un barril ha superado la barrera de los 130 dólares, semejante costo influye directamente en el precio final de los productos agrarios, que precisan de maquinarias para las tareas de siembra y cosecha, las que se mueven impulsadas por el gasoil y las naftas; y el calentamiento global y los cambios diversos de clima han modificado la viabilidad de zonas agrícolas por excelencia, reduciendo más las hectáreas de tierra para producir trigo, maíz y demás materias primas.
En fin, las causas por la suba de los precios de alimentos son muchas, como señalamos; los responsables de comandar este planeta –principalmente los países ricos- se opusieron a firmar un acuerdo a la hora de coordinar políticas conjuntas para combatir el alza persistente, por esta razón, difícilmente se alcance a duplicar la producción de alimentos para reducir la pobreza, como aconsejan los organismos internacionales.

Por Juan Mansilla.

miércoles, mayo 28, 2008

América Latina pateo el tablero


La puesta en marcha de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), en Brasil, afianzó el liderazgo del presidente Luiz Inácio “lula” da Silva en la región y enterró los objetivos de la Casa Blanca sobre el hemisferio en materia de seguridad y defensa.
Sobre este último aspecto puntualmente, la administración de George W Bush ha perdido mucho terreno en América Latina, las acciones recomendadas por el Departamento de Estado a los gobiernos latinoamericanos para frenar el avance del terrorismo sólo hicieron eco en Colombia, un aliado incondicional del norte, el resto de los países desoyeron y criticaron dichos consejos.
El relanzamiento de la UNASUR, sin dudas, es una clara señal del desaire que los presidentes suramericanos propiciaron nuevamente a su par norteamericano en este sentido. La creación del Consejo Sudamericano de Seguridad - primera actividad del bloque- aisló totalmente al norte de sus vecinos.
De esta manera, el nuevo organismo regional de seguridad, impulsado por Lula y sus colegas, moderará las futuras disputas entre los países vecinos, tarea que efectuaba hasta entonces la Organización de Estados Americanos (OEA), muchas veces presionada por Washintong.
Sólo Uribe, presidente colombiano, se opuso a la creación del consejo de seguridad, aduciendo que esa tarea se superponía con las actividades que la OEA realizaba en terreno local. Sin embargo, la negativa del colombiano no frenó el proyecto ideado por el mandatario brasileño, que terminó imponiendo su idea en su propia casa.
Cabe recordar, que durante el conflicto diplomático que mantuvieron Colombia, Ecuador y Venezuela, por la intromisión de tropas colombianas –apoyadas logísticamente por el ejército norteamericano- en territorio ecuatoriano, solamente Estados Unidos defendió el ataque a suelo extranjero, mientras que el resto de los gobiernos de la región condenaron la intromisión territorial en la histórica Cumbre de Rio, por esta razón se explica la acitud colombiana frente a la creación del nuevo ente.
Aquel conflicto regional, sirvió para abroquelar a los mandatarios suramericanos detrás del presidente Correa para presionar a la desgastada y cuestionada OEA y, por otra parte, impulsar la creación de un consejo local que dirima sobre futuros casos similares.

Liderazgo

La concreción de Dicha idea la semana pasada en Brasil, no sólo significó un portazo para las ambiciones imperialistas, provocó, además, la consolidación del presidente Lula da Silva como líder regional.
Lula logró reunir a todos los Jefes de Estado del continente para aprobar la creación del Consejo de Seguridad Sudamericano que suplantará a la OEA y refundar el bloque supranacional que había quedado paralizado desde su fundación.
UNASUR fue creada el 8 de diciembre de 2004 en Cuzco, Perú. La secretaría ejecutiva se encuentra en Quito, Ecuador y la dirección está a cargo de presidentes, cancilleres, y funcionarios de los países miembros, pero recién ahora se puso en funcionamiento.
Desde el encuentro en Cuzco, el organismo sufrió varias crisis y casi nadie le prestaba importancia. La lucha que mantuvieron casi a ciegas Argentina y Brasil por el comando regional impidieron el normal desarrollo del espacio político-comercial.
Sin embargo, la recomposición de las relaciones bilaterales entre los principales socios del MERCOSUR y los éxitos logrados por la administración brasilera en materia económica en este último tiempo, posibilitaron la constitución de la postergada unidad suramericana.
“América del Sur, unida, puede mover el tablero político del mundo”, celebró el presidente carioca, dejando en evidencia su rol en el bloque.
Es cierto que Lula se ganó el calificativo de vocero regional ante el mundo. En primer lugar, porque controló al venezolano Hugo Chávez –quién podía amenazar su anhelo- en más de una oportunidad, siempre tomó distancia de las críticas que el bolivariano le propiciaba al imperio norteamericano pero jamás tildo de dictador a éste como si lo hizo la Casa Blanca reiteradas veces. Además, recompuso las relaciones con Argentina y puso fin a las disputas sin sentido y, por último, llevó a su país a una expectante posición mundial en materia económica, a tal punto que muchos analistas sostienen que Brasil, India y China serán los protagonistas de la futura economía mundial.
Ahora es difícil saber que pasará con la UNASUR, pero de lo que si podemos estar seguros es que este ha sido un gran avance en la demorada unión de los pueblos suramericanos.
Por Juan Mansilla.

viernes, mayo 23, 2008

En Washington muchos eligen la cautela con Chávez


En un discurso el martes 7 de mayo, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush acusó formalmente al de Venezuela, Hugo Chávez, de haber convertido a Venezuela en "un santuario para unidades de las FARC". El presidente remarcó las alianzas de Chávez con Cuba e Irán, urgió a aprobar el Tratado de Libre Comercio con Colombia para respaldar al gobierno de Álvaro Uribe y calificó al gobierno de Caracas como "hostil con Estados Unidos y con los intereses americanos". Sin embargo, un documento elaborado por la Comisión de Relaciones Internacionales del Senado, difundido el día anterior, advierte que antes de adoptar tal sanción, "los legisladores deben asegurarse de que la ley sea construida con cuidado y flexibilidad para que garantice que las sanciones afecten a Chávez y no fortalezcan sus posibilidades de movilizar la opinión pública a su favor, tanto en Venezuela como en el resto de América Latina". El texto es enfático, además, cuando recomienda a los legisladores "tener extremo cuidado a la hora de aprobar sanciones que dejen aislado a Estados Unidos y reduzcan su margen de maniobra para empujar reformas constructivas en la región".
El documento -filtrado a la prensa durante una visita a Bogotá de Carl Meachem, asesor principal de la Comisión para asuntos latinoamericanos y publicado por el diario colombiano El Tiempo- subraya además que "cualquier nueva sanción no debe afectar las posibilidades comerciales de Estados Unidos". E insiste en buscar previamente el consenso con los gobiernos al Sur del Río Bravo porque "sin ese apoyo las sanciones no serían tan efectivas o incluso podrían ser contraproducentes". En la conclusión práctica de sus estimaciones, el Senado señala que "Estados Unidos debe tener cuidado de no equiparar a otros países como simpatizantes del terrorismo por mantener agendas con Venezuela". En ese contexto, el discurso de Bush pareció más una diatriba con su propio Senado que una decisión contra Chávez.

Reconocimiento

Es significativo el hecho de que el círculo áulico del Senado estadounidense advierta sobre la necesidad de eludir el aislamiento de Washington. Ante todo, el párrafo constituye un reconocimiento tácito del lugar que Caracas ha logrado en el concierto diplomático regional. Aun sin un relevamiento sistemático, es presumible que jamás, en 200 años, un gobierno estadounidense haya tenido que tomar en cuenta un riesgo semejante. Incluso en los años 60 cuando la simpatía generalizada en la región con la Revolución Cubana obligó a Washington a pergeñar la Alianza para el Progreso, el Departamento de Estado podía planificar la expulsión de Cuba de la OEA sin el más mínimo temor a la deserción de los restantes países. No menos elocuente es el hecho de que desde el Capitolio se muestre temor por las posibilidades de Chávez de movilizar a su favor la opinión pública venezolana y latinoamericana. El presidente venezolano, quien siempre habla con amargura de "la falla tectónica" de su gobierno en materia de comunicación, debe haber leído con asombro ese reporte.
El posible salto a una acusación formal contra Venezuela es tanto más incierto en la medida en que su aval sería la famosa computadora portátil de Raúl Reyes, el comandante de las FARC abatido en territorio ecuatoriano a comienzos de marzo. Las supuestas revelaciones obtenidas de esa notebook, que aparecen en cuentagotas y según los requerimientos de la coyuntura, son más bien motivo de chanzas. En sucesivas reuniones de altos funcionarios latinoamericanos realizadas durante los últimos dos meses, tuve oportunidad de comprobar que incluso los representantes de gobiernos menos próximos a Caracas le atribuyen cero credibilidad al asunto.
No obstante, incluso el Senado está lejos de desechar ese recurso, aunque advierte que "hay que asegurarse que la información del computador se distribuya ampliamente y exista transparencia sobre cómo fue analizado". Para ello recomienda "crear una página oficial en Internet, asociada con la INTERPOL u otro organismo multilateral que sirva como canal exclusivo para hacer públicos los documentos. Esa organización debe ser vista como imparcial por los países pues de lo contrario se corre el riesgo que se diga que está siendo manejada por Estados Unidos".
En la misma dirección, las instrucciones del Senado apuntan a explorar una línea de colaboración con el gobierno de Ecuador por intermedio de la OEA, con el objetivo de sustraer a ese país de la influencia de Caracas. El documento aconseja colaborar para el "entrenamiento y dotación a las fuerzas antinarcóticos de Ecuador y la entrega de ayuda humanitaria para colaborar con el país en la atención de la población desplazada de Colombia". Esa línea de acción no excluye la intervención militar, al afirmar que tal política "debe incluir asistencia para interdicción en puertos y fronteras al igual que radares, equipos de comunicaciones, municiones y apoyo logístico para las fuerzas armadas que vigilan la frontera".
Fuentes del gobierno ecuatoriano descartan la eventualidad de tal aproximación entre Quito y la Casa Blanca. La misma opinión puede recogerse de la diplomacia venezolana. La orientación propuesta por el Senado estadounidense, con mayoría Demócrata, indica así sobre todo una diferencia significativa con la actual administración, aunque ésta estribe en la conducta inmediata a adoptar frente a los gobiernos suramericanos y, tácitamente, en la evaluación de los riesgos de la diplomacia estadounidense para el hemisferio.


Por Luis Bilbao.
Caracas, Venezuela.

jueves, mayo 22, 2008

Respuesta hemisférica yanqui: la IV flota de intervención


Había surgido en 1943 para luchar contra los submarinos nazis y proteger la navegación durante la Segunda Guerra Mundial. Es desactivada en 1950 por innecesaria. El Comando Sur suplía las necesidades hegemónicas de Estados Unidos en nuestra área. Sin embargo, acaba de renacer en días recientes, después de 48 años, y sus fines intervencionistas no necesitan demostrarse. Los propios jefes militares en sus declaraciones lo divulgan de forma natural, espontánea e incluso discreta. Agobiados por los problemas del precio de los alimentos, la energía, el intercambio desigual, la recesión económica en el mercado más importante para sus productos, la inflación, los cambios climáticos y las inversiones requeridas por los sueños consumistas, comprometen el tiempo y las energías de dirigentes y dirigidos.
Lo real es que la decisión de restablecer la IV Flota se anuncia en la primera semana de abril, casi un mes después que el territorio de Ecuador fuera atacado con bombas y tecnología de Estados Unidos y por presión suya, matando e hiriendo a ciudadanos de diversos países, lo cual causó profundo rechazo entre los líderes latinoamericanos en la reunión del Grupo de Río que tuvo lugar en la capital de la República Dominicana.
Peor aún: el hecho se produce cuando es casi unánime el rechazo a la desintegración de Bolivia promovida por Estados Unidos. Los propios jefes militares explican que tendrán bajo su responsabilidad a más de 30 países cubriendo 15,6 millones de millas cuadradas en las aguas adyacentes de Centro y Suramérica, el mar Caribe y sus 12 islas, México y los territorios europeos en este lado del Atlántico.
Estados Unidos posee 10 portaaviones del tipo Nimitz, cuyos parámetros más o menos similares suelen ser: desplazamiento de 101 mil a 104 mil toneladas de carga máxima; largo de cubierta 333 metros; ancho de la misma, 76,8 metros; 2 reactores nucleares; velocidad que puede llegar a 56 kilómetros por hora; 90 aviones de guerra. El último de ellos lleva el nombre de George H.W. Bush, padre del actual Presidente; ya fue bautizado con champán por el propio progenitor; debe estar listo para unirse a las demás naves en los próximos meses.
Ni un solo país en el mundo posee una nave similar a estas, equipadas todas con sofisticadas armas nucleares, que pueden acercarse a pocas millas de cualquiera de nuestros países. El próximo portaaviones, el USS Gerald Ford, será de nuevo tipo: tecnología Stealth invisible a los radares y armas electromagnéticas. La principal constructora de un tipo u otro es la Northrop Grumman, cuyo actual presidente también forma parte de la Junta Directiva de la petrolera de Estados Unidos Chevron-Texaco. El costo del último Nimitz fue de seis mil millones de dólares, sin incluir aviones, proyectiles y gastos de operación, que pueden ascender también a miles de millones. Parece un cuento de ciencia ficción. Con ese dinero se pudo haber salvado la vida de millones de niños.
¿Cuál es el objetivo declarado de la IV Flota? "Combatir el terrorismo y las actividades ilícitas como el narcotráfico", así como enviar un mensaje a Venezuela y al resto de la región. Se anuncia que comenzará a operar el próximo 1º de julio.
El Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante James Stavrides, declaró que ese país necesita trabajar más fuerte en "el mercado de las ideas, para ganar los corazones y las mentes" de la población en la región.
Estados Unidos cuenta ya con las flotas II, III, V, VI y VII desplegadas en el Atlántico Occidental, el Pacífico Oriental, el Medio Oriente, el Mediterráneo y Atlántico Oriental, y el Pacífico Occidental. Faltaba sólo la IV Flota para custodiar todos los mares del planeta. Total: nueve portaaviones Nimitz en activo o muy próximo a estar en plena disposición combativa, como el George H. W. Bush. Dispone de una reserva suficiente para triplicar y hasta cuadruplicar el poder de cualquiera de sus flotas en un determinado teatro de operaciones.
Los portaaviones y las bombas nucleares con que se amenaza a nuestros países sirven para sembrar el terror y la muerte, pero no para combatir el terrorismo y las actividades ilícitas.
Debieran servir también para avergonzar a los cómplices del imperio y multiplicar la solidaridad entre los pueblos.


Fidel Castro Ruz
Publicado en el diario cubano Granma.

viernes, mayo 16, 2008

Biocombustibles, una obsesión para la Unión Europea


“América Latina ocupa un lugar importante en nuestra política exterior. Los países de América Latina son para nosotros importantes socios económicos y políticos para la conformación del orden global
”,dijo la canciller y primera ministra alemana, Angela Merkel, poco antes de arribar a Perú, donde participará de la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea.
Pero ¿Por qué la mujer más influyente de la Comunidad Europea efectuó dicha declaración antes de visitar por primera vez Sudamérica? ¿Cuáles son las intenciones de Europa en esta reunión internacional?
Sin dudas, la asistencia de Merkel a la cumbre tiene una importante significancia no porque sea la primera vez que la Jefa de Estado alemán visita nuestra región sino porque será ella la interlocutora de las pretensiones del mercado europeo.
Tampoco se necesita ser adivino para llegar a develar las intenciones que tiene el viejo continente para con nuestra región. La Cumbre Iberoamericana que se desarrolló en Chile el año pasado, recordada por el cruce que mantuvieron el Rey Juan Carlos y el presidente Hugo Chávez, es un claro antecedente. En aquella oportunidad, el presidente español Rodríguez Zapatero sugirió a sus pares latinoamericanos que sólo era posible contrarrestar las desigualdades sociales que afectan al continente con políticas económicas que se ajusten a las necesidades del mercado.
Claro que estas necesidades van muchas veces en contra de los intereses de los hombres. Y esta no será la excepción, Merkel trae a Perú varios temas para plantear en la Cumbre pero el problema energético ocupará la mayor parte de los debates.
Las declaraciones de la Jefa de estado alemán publicadas en el primer párrafo se dirigían hacia esa dirección. Es que Alemania como el resto de los países de la comunidad europea necesita la colaboración de América Latina para contrarrestar los problemas que ya padecen en materia energética.
Alemania es uno de los países desarrollados que dispuso reemplazar los combustibles fósiles por biocombustibles, pero la pobre producción de maíz complicaron el abastecimiento.
Recordemos que los legisladores alemanes sancionaron una ley que obliga suplantar gradualmente el uso de naftas pesadas por biodiesel. Algo similar sucede en Estados Unidos.
Según la ley que aprobó el Congreso Norteamericano, para el 2022 harán falta por lo menos 36.000 millones de galones de biocombustibles para añadirlos a la gasolina (comparados con 4700 millones de galones el año pasado). Es decir que unos 21.000 millones de galones deberán venir de alguna fuente distinta del maíz, como el azúcar, la celulosa o el pasto.
Por los pocos rindes de las cosechas europeas y norteamericanas los problemas de abastecimiento ya se empezaron a sentir tanto en Alemania como en Estados Unidos. Este es ejemplo cercano de esta realidad, el año pasado, los agricultores de Estados Unidos sembraron de maíz una cantidad mayor de tierra que cualquier otro año desde la Segunda Guerra Mundial. Y aún así, no fue suficiente: la demanda del cereal subió más que la superficie sembrada, y el precio saltó de cuatro a seis dólares el bushel. Algo similar ocurrió en Alemania y el resto de Europa
Por esta razón, Alemania y Estados Unidos se ven obligados a recurrir a la provisión de granos desde cualquier parte del planeta para asegurar la producción de biocombustibles y cumplir con sus propias leyes.
Este será el papel que Merkel en esta cumbre. Los países de América Latina y el Caribe son productores de maíz y otros granos para la producción del oro verde como le llaman algunos técnicos.

Biocombustibles vs alimentos.


Sin embargo, la canciller no tiene el camino despejado para avanzar con los propósitos de la Unión Europea.
Al igual que Zapatero en Chile, la alemana chocará con el planteo de países como Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Cuba que se oponen terminantemente a la utilización de los biocombustibles.
Chávez y Fidel no comparten la idea de utilizar alimentos para la producción de energía alternativa. Ambos mandatarios alertaron sobre el peligro que esta práctica representaría para los precios de los alimentos.
Actualmente, el mundo padece una crisis alimentaria que se agudiza a medida que pasan los meses. Los precios de los alimentos se fueron a las nubes y una de las principales causas ha sido la utilización de cereales para la generación de biocombustibles.
¿Qué dicen los países desarrollados? La mayoría responsabiliza al crecimiento de la población mundial y al aumento del consumo en China e India pero descartaron a los biocombustibles como una de las principales causas de la suba de precios de los alimentos.
Según algunas organizaciones protectoras del medio ambiente, el hambre aumentaría si los países desarrollados continúan utilizando los alimentos para la generación de energía y el medio ambiente correría serios peligros de contaminación.
Greempeace recolectó firmas en contra de la producción de biocombustibles y alertó a algunos jefes de estado de la región que participarán de la cumbre sobre la destrucción de los bosques latinoamericanos que serán utilizados para aumentar las plantaciones que son materia prima del biodiesel.
Esta más que claro que Europa redoblará los esfuerzos para llevarse de la Cumbre de Lima buenos resultados que le permitan seguir produciendo biocombustibles, será cuestión de los jefes de estado de América Latina y el Caribe permitírselo.

Por Juan Mansilla.

martes, mayo 13, 2008

HAMBRE


La impresionante subida de los precios de los alimentos está produciendo una gravísima debacle en el mundo entero. Estamos ante un momento de emergencia mundial que, en palabras del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, puede provocar la muerte de "millones de personas en breve".
El hambre se extiende velozmente por los países pobres provocando importantes revueltas populares de protesta, que ya han producido muertos en Haití y la intervención del ejército en Pakistán. Además, la situación de pobreza se está agravando seriamente y, según la ONU, más de 100 millones de personas van a sufrir especialmente esta crisis alimenticia.
A pesar de la magnitud de este problema, los políticos y economistas occidentales se mantienen impasibles. De hecho, se sabía que esta crisis iba a tener lugar y no se ha actuado en ningún momento para evitarla. Es más, en realidad los grandes culpables y responsables de la actual situación son las entidades y organismos supranacionales que ahora se muestran tan sobrecogidos por la dimensión de la crisis alimenticia.
Responsables y cómplices porque ellos han diseñado, fomentado y fortalecido la estrategia de las multinacionales destinada a sustituir la agricultura tradicionalmente orientada a la alimentación por la producción de biocombustibles con la excusa de disponer de fuentes de energía más sostenibles medioambientalmente en los países ricos.
Así, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha advertido que las reservas mundiales de cereales caerán a su nivel más bajo en 25 años.
De esa manera se ha abierto un nicho de mercado muy rentable, gracias a la alta demanda que generan los países ricos, pero a costa de producir hambre en multitud de países. O, dicho de una manera más clara, como hace Jean Ziegler, portavoz especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, cometiendo un auténtico "crimen contra la humanidad".
Para colmo, esta crisis alimenticia de proporciones gigantescas se ve agudizada profundamente por la crisis financiera que comenzó el verano pasado y que ha encarecido los créditos y aumentado los costes financieros.
Como respuesta a la incertidumbre imperante con respecto a las entidades crediticias, y gracias a las continuas inyecciones de liquidez de los bancos centrales (que en lugar de solucionar el problema financiero lo que hacen es prestar más recursos a los grandes financieros para que sigan llevando a cabo sus actividades especulativas), los inversores están dirigiendo actualmente sus operaciones hacia el mercado de futuros para las materias primas.
Estas inversiones puramente especulativas en el mercado de futuros están produciendo alzas impresionantes en los precios básicos, y están agravando con ello aún más los problemas a los que se enfrentan millones de personas a la hora de comer.
Así, el Banco Mundial estima que los precios de los alimentos han subido un 83% de media en los últimos tres años, y que en el caso del trigo el incremento ha sido de un 120% con respecto al año anterior. Subidas que se prevé sigan produciéndose si no se corta de raíz la deriva especulativa de los mercados.
Como es lógico, son las clases sociales más desfavorecidas quienes sufren las peores consecuencias de estas subidas de precios, pues mientras que en los países ricos las familias destinan aproximadamente un 10% de los ingresos al consumo de alimentos, en algunos países subdesarrollados esta proporción puede llegar a alcanzar el 80%.
En este contexto, los grandes organismos internacionales muestran una vez su radical inoperancia. No sólo han contribuido a crear las condiciones que han provocado el desastre sino que han sido incapaces de prever lo que iba a ocurrir y, ahora, se limitan a hacer propuestas evasivas o claramente insuficientes.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo se muestran preocupados por las cuestiones financieras y el Banco Mundial (BM) ha advertido del peligro de disturbios que podrían poner en peligro la estabilidad de los distintos países pero sin detenerse a estudiar la causa última de los mismos, limitándose a solicitar a los países ricos que realicen donaciones monetarias para paliar la crisis que serán insuficientes y que no solucionarán los problemas estructurales de las economías destinatarias.
La FAO, por su parte, destinará 17 millones de dólares para ampliar su sistema de información sobre el mercado de productos alimentarios. Una cifra ridícula en comparación con las millonarias sumas de dinero que los Bancos Centrales de los países ricos han inyectado en los sistemas financieros para salvar los extraordinarios beneficios bancarios y que ponen de bien claramente de relieve que las prioridades de los poderosos son otras: les preocupan los quebrantos financieros de los ricos pero no el hambre de millones de empobrecidos.
Que nadie se extrañe, entonces, si los miserables se toman algún día la libertad de arrebatarles como sea sus inmorales privilegios.

Por Juan Torres López y Alberto Garzón Espinoza

martes, mayo 06, 2008

OCTAVO MANDAMIENTO: MENTIRÁS


Hasta hace un rato nomás, los grandes medios nos regalaban, cada día, cifras alegres sobre la lucha internacional contra la pobreza. La pobreza se estaba batiendo en retirada, aunque los pobres, mal informados, no se enteraban de la buena noticia. Los burócratas mejor pagados del planeta están confesando, ahora, que los mal informados eran ellos.
El Banco Mundial ha dado a conocer la actualización de su International Comparison Program. En el trabajo participaron, junto al Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las Naciones Unidas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y otras instituciones filantrópicas.
Ahí los expertos corrigen algunos errorcitos de los informes anteriores.
Entre otras cosas, nos enteramos ahora de que los pobres más pobres del mundo, los llamados “indigentes”, suman quinientos millones más que los que aparecían en las estadísticas.
Además, nos desayunamos de que los países pobres son bastante más pobres de lo que los numeritos decían, y que su desgracia ha empeorado mientras el Banco Mundial les vendía la píldora de la felicidad del mercado libre.
Y por si todo eso fuera poco, resulta que la desigualdad universal entre pobres y ricos había sido mal medida, y en escala planetaria el abismo es todavía más hondo que el de Brasil, país injusto si los hay.
Otra mentira Al mismo tiempo, un ex vicepresidente del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, en un trabajo conjunto con Linda Bilmes, investigó los costos de la guerra de Irak.
El presidente George W. Bush había anunciado que la guerra podría costar, como mucho, 50 mil millones de dólares, lo que a primera vista no parecía demasiado caro tratándose de la conquista de un país tan rico en petróleo. Eran números redondos, o más bien cuadrados. La carnicería de Irak lleva más de cinco años, y en este período los Estados Unidos han gastado un millón de millones de dólares matando civiles inocentes. Desde las nubes, las bombas matan sin saber a quién. Bajo la mortaja de humo, los muertos mueren sin saber por qué. Aquella cifra de Bush alcanza para financiar apenas un trimestre de crímenes y discursos. La cifra mentía, al servicio de esta guerra, nacida de una mentira, que mintiendo sigue.
Y otra mentira más Cuando ya todo el mundo sabía que en Irak no había más armas de destrucción masiva que las que usaban sus invasores, la guerra continuó, aunque había olvidado sus pretextos.
Entonces, el 14 de diciembre del año 2005, los periodistas preguntaron cuántos iraquíes habían muerto en los dos primeros años de guerra.
Y el presidente Bush habló del tema por primera vez. Contestó: –Unos treinta mil, más o menos.
Y a continuación hizo un chiste, confirmando su siempre oportuno sentido del humor, y los periodistas se rieron.
Al año siguiente, reiteró la cifra.
No aclaró que los treinta mil se referían a los civiles iraquíes cuya muerte había aparecido en los diarios. La cifra real era mucho mayor, como él bien sabía, porque la mayoría de las muertes no se publica, y bien sabía también que entre las víctimas había muchos viejos y niños.
Esa fue la única información proporcionada por el gobierno de los Estados Unidos sobre la práctica del tiro al blanco contra los civiles iraquíes. El país invasor sólo lleva la cuenta, detallada, de sus soldados caídos. Los demás son enemigos, o daños colaterales, que no merecen ser contados. Y, en todo caso, contarlos resultaría peligroso: esa montaña de cadáveres podría causar mala impresión.
Y una verdad Bush vivía sus primeros tiempos en la presidencia cuando el 27 de julio del año 2001 preguntó a sus compatriotas: – ¿Pueden ustedes imaginar un país que no fuera capaz de cultivar alimentos suficientes para alimentar a su población? Sería una nación expuesta a presiones internacionales. Sería una nación vulnerable. Y por eso, cuando hablamos de la agricultura americana, en realidad hablamos de una cuestión de seguridad nacional.
Esa vez, el presidente no mintió. El estaba defendiendo los fabulosos subsidios que protegen el campo de su país. “Agricultura americana” significaba, y significa nada más que “Agricultura de los Estados Unidos”.
Sin embargo, es México, otro país americano, el que mejor ilustra sus acertados conceptos. Desde que firmó el tratado de libre comercio con Estados Unidos, México no cultiva alimentos suficientes para las necesidades de su población, es una nación expuesta a presiones internacionales y es una nación vulnerable, cuya seguridad nacional corre grave peligro: - actualmente, México compra a los Estados Unidos 10 mil millones de dólares de alimentos que podría producir; - los subsidios proteccionistas hacen imposible la competencia; - al paso que vamos, de aquí a poco las tortillas mexicanas seguirán siguen siendo mexicanas por las bocas que las comen, pero no por el maíz que las hace, importado, subsidiado y transgénico; - el tratado había prometido prosperidad comercial, pero la carne humana, campesinos arruinados que emigran, es el principal producto mexicano de exportación.
Hay países que saben defenderse. Son pocos. Por eso son ricos. Hay otros países entrenados para trabajar por su propia perdición. Son casi todos los demás.

Por Eduardo Galeano.
Para Página 12, Diario Argentino.

jueves, mayo 01, 2008

Reforma Agraria: ausente en la agenda del gobierno y los ruralistas


Mientras que el gobierno negocia una salida con las cuatros entidades que nuclean al sector agropecuario argentino tras la crisis ocasionada por la implementación de las retenciones móviles a los granos finos, se aleja la posibilidad de que se discuta sobre un tema pendiente en la sociedad argentina: la aplicación de una reforma agraria para contrarrestar a la desigualdad social que se acentúa en el país.
Según datos del último Censo Agropecuario, que data del 2002, de los más de 170 millones de hectáreas productivas en todo el país, 74,3 millones están en poder de tan sólo 4000 dueños. Si se tiene en cuenta que en total en el país hay unos 300.000 productores, apenas 4000 poseen casi la mitad de la tierra.
Por ejemplo, en la región pampeana, donde están las tierras mas cotizadas, hay 4.110.600 hectáreas en manos de sólo 116 dueños. Esa superficie es equivalente a toda la provincia de salta que no es poca cosa.
Pero ahondando en los datos del último censo, llegamos a la conclusión que el 69 por ciento de las explotaciones agropecuarias del país tiene menos de 2000 hectáreas, pero sólo representan el tres por ciento de la superficie total. En el otro extremo, el 10 por ciento de las explotaciones, con más de 1000 hectáreas, acaparan el 78 % de la superficie.
Los datos arrojados por la medición no hacen otra cosa que denunciar la perduración de una brutal concentración de la propiedad (y del uso) de la tierra, que data de la campaña del desierto y que cobró un importante empuje durante la década del noventa.
Durante este último período, los pequeños productores perdieron sus tierras, las que tuvieron como destino a los grandes hacendados. Fue así como la Federación Agraria realizó una investigación en 2002 y llegó al trágico resultado que en el país había 100.000 establecimientos menos que en el censo de 1998, un claro ejemplo de la amezante tendencia.

Medidas que sólo profundizan la concentración de la riqueza.

Las retenciones móviles impuestas por el gobierno, que originaron la protesta más importante del sector agropecuario, dejó a la administración de Cristina Fernández sumida no solo en una profunda crisis que aun no sabe como sortear sino que, además, desenmascaró un modelo, que al contrario de lo que sostenian sus defensores, no redistribuye la riqueza sino que la concentra en pocas manos.
En una entrevista efectuada por el diario Crítica de la Argentina, Eduardo Ascuy Ameghino, director del centro de estudios Agrarios de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, sostuvo que con la suba de los precios internacionales de los últimos años todos en el campo ganaron plata. Pero aclara que a la lluvia de prosperidad “algunos la juntan en palangana y otros en cucharita”
Ameghino, en la entrevista, identificó a tres grandes actores en la cúspide de la pirámide del sector agropecuario y que son los que más rédito sacaron al buen momento que atraviesa el campo: la vieja oligarquía terrateniente, los nuevos capitales del agro, y los llamados pool de siembra.
Por otra parte, el investigador coincidió en que en un contexto de concentración de la propiedad y del uso de la tierra, la suba general de retenciones acelera el proceso. “Las retenciones suben o bajan a todos por igual, lo mismo que los costos en dólares. Pero frente a los chacareros que están más apretados, los grandes tienen vía libre para avanzar”, advierte.
Pero el gobierno y las entidades del campo, durante las negociaciones, hicieron caso somiso a las advertencias parecidas a las de Ameghino, dichos bandos defendieron con los dientes ajustados sus intereses mientras que el tumor de la desigualdad amenaza a los pequeños productores y al resto del país.

Alimentos caros: una oportunidad para los países productores.

Sin pensarlo y en medio de la crisis, estalló la problemática de los alimentos en el mundo que condena a los países pobres, sin recursos, y abre paralelamente una posibilidad de crecimiento para los países productores de dicho bien.
Sin embargo, el gobierno argentino no aprovechó hasta el momento este contexto favorable que se le presenta a su economía y persiste con sus políticas a favor de los grandes grupos económicos, dejando pasar el tren de esta oportunidad única para crecer a mejores tasas y enterrar la desigualdad social vigente que reyna en el país.
Argentina cuenta con todos los elementos para aprovechar estas circunstancias, posee un territorio extenso y con poca población, algo que muchos países como China padecen, tecnología de punta para producir alimentos y un clima acorde para el cultivo de granos, esto no es una novedad para nadie.
Pero como denuncian las cifras del censo publicadas en los primero párrafos, las tierras productivas se encuentran en pocas manos, lo que significa que el entorno favorable solo lo gazarán unos pocos, los de siempre en decir verdad.
Por esta razón es fácil explicar el trágico crecimiento de la pobreza y la indigencia en la tierra de Gardel, la primera alcanza al 30 por ciento de la población según datos no oficiales. La cifra no deja de ser un numero pero molesta, más en un país considerado como un gran productor de alimentos.
Los argentinos pagan un kilo de pan alrededor de cuatro pesos, es decir doce dólares. Un inglés podría comentar que es una locura y en verdad lo es. Pero el irrisorio cuadro tiene una explicación concreta: las tierras productivas del país están inundadas de soja, grano que los argentinos no consumen, mientras falta trigo, maíz, carne, leche, productos básicos para el consumo de cualquier ciudadano de estas pampas.
Ahora ustedes podrán preguntarse ¿Qué tienen que ver las últimas medidas del gobierno con esto y con la hambruna que amenaza al mundo? Mucho, mucho tiene que ver.
Porque como ya señalamos anteriormente, las retenciones móviles liquidan al pequeño productor y concentran las tierras productivas en pocas manos, los pool de siembra. A estos grupos, como a los grandes terratenientes locales, poco les importa la vida de los argentinos y sus dietas, ellos seguirán inundando sus campos de soja mientras ésta les siga rindiendo económicamente. Es decir, la oportunidad que tiene el país de comercializar más alimentos al mundo y bajar los precios de estos para el consumo interno no es un problema para estos grupos.
El gobierno argentino deberá, entonces, analizar seriamente las últimas medidas implementadas si quiere que Argentina ocupe un lugar privilegiado dentro de los países que producen alimentos en momentos que el mundo los demanda, para ello necesitará crear impuestos que beneficien a los pequeños productores, que son los que se ocupan de producirlos, o sino tendrá que repasar la historia de los países desarrollados que aplicaron, en sus difíciles inicios, la reforma agraria.

Por Juan Mansilla.

viernes, abril 25, 2008

En Bolivia se juega el futuro


Toda persona consciente debería preocuparse y ocuparse por lo que ocurre en Bolivia. Estados Unidos está a punto de deflagrar allí una guerra que sacudiría a la región y, a poco andar, llevaría a un estado de conmoción y beligerancia a Suramérica entera.
La excusa es la autonomía de cuatro departamentos (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija); el instrumento, la oligarquía; los medios, cuerpos mercenarios financiados, entrenados y comandados por el Departamento de Estado a través de la CIA y otras agencias; el objetivo, fragmentar a Bolivia, detener el proceso revolucionario encabezado por Evo Morales, introducir una cuña de fuego en el Cono Sur y crear las condiciones para atacar luego a Venezuela y Ecuador. Desde el domingo pasado, también Paraguay está amenazado.
Estados Unidos necesita la guerra. La economía capitalista ya no puede respirar sin ella. Yerran quienes creen que el empantanamiento del imperialismo en Irak le impide abrir otros frentes de combate. Es a la inversa: sólo les queda huir hacia delante. Pero buscan hacerlo por una diagonal, espejando la línea de acción en Medio Oriente: hallar fisuras objetivas en las formaciones económicas, sociales, étnicas y religiosas; azuzar conflictos latentes; desatar la guerra entre facciones, ponerse sobre ellas y cabalgar sobre la destrucción mutua de pueblos.
La diferencia con aquella zona devastada por la invasión, las luchas intestinas y el constante alimento a la guerra (ya los candidatos a suceder a George W. Bush subrayaron su disposición a “arrasar a Irán”), es que en América Latina existe el germen de un centro político continental. Los gobiernos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia han asumido la necesidad de enfrentar al imperialismo en las condiciones del mundo contemporáneo, es decir, atacando por la raíz al capitalismo.
La reunión de emergencia realizada en la madrugada del pasado 23 por Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega y Carlos Lage en representación de Raúl Castro, y las decisiones allí adoptadas, son indicativos de que ese bloque comienza a actuar como dirección política internacional.
Pero no es suficiente. Los partidos y organizaciones con los que cuentan esos cuatro gobiernos son la vanguardia revolucionaria del continente, pero no alcanzan aún a nuclear y abroquelar al conjunto del activo obrero, campesino, juvenil y popular desde el Bravo a la Patagonia. Ésa es una tarea pendiente.
La única vía para llevarla a cabo es que esas vanguardias, en toda su diversidad, encuentren el camino de las grandes mayorías y consigan explicar y persuadir a millones de lo que está tan claro pero a la vez tan oscuro: el imperialismo, las oligarquías que se le subordinan y las posiciones vacilantes que dudan en plantarse con firmeza frente a la Casa Blanca, nos están llevando al abismo de la guerra. Hay que detenerlos. Es preciso sumar voluntades, en el más amplio espectro posible, a partir de la simple comprensión de la amenaza.
No se podrá impedir la violencia pidiéndole a Evo, como hace la OEA, que negocie con los perros de la guerra azuzados por Washington. Se trata de defender incondicionalmente al legítimo gobierno indígena de Bolivia. Y por todos los medios necesarios.
Urge convocar reuniones en cada ciudad de América Latina para explicar y debatir esta coyuntura dramática. De esas miles de asambleas deberán surgir acciones de movilización y formas de enlace nacionales y regional. Y estar prontos para enviar delegaciones a La Paz, realizar actos, conciertos, encuentros de todo tipo, en todas partes, con todos y todas quienes entiendan la gravedad del momento y con la única consigna de amarrar las manos asesinas del imperialismo.

Por Luis Bilbao
Director
América XXI
Buenos Aires, 25 de abril de 2008.

lunes, abril 21, 2008

No se trata solo de dinero



La aritmética es conclusiva: “Cuando son falsas las premisas, son falsas las respuestas”. Así ocurre con las apelaciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial para paliar la crisis que golpea a los países pobres, con motivo del encarecimiento de los alimentos; fenómeno que obedece a la aplicación de políticas santificadas por ellos y que provocan las turbulencias que sacuden a la economía, el comercio y las finanzas internacionales.
El encarecimiento de los alimentos no ocurre porque haya mermado la producción o crecido la demanda, debido a que la gente tenga más apetito o porque los chinos y los indios consuman más, sino por la aplicación de políticas que, sin tomar en cuenta consideraciones humanas y morales, desvían parte de la producción para la producción de agrocombustibles generando tensiones evitables. A ello se suma la elevación del precio del petróleo y devaluación del dólar. Cualquier análisis debe partir del hecho de que prácticamente toda la producción mundial de alimentos destinados a la exportación se encuentra en manos de unas pocas transnacionales y que los países pobres, plagados de realidades históricas y deformaciones estructurales que les impiden un desempeño económico exitoso, están ubicados en los trópicos en los que la producción de cereales no existe o no es económicamente viable, cosa que obstaculiza el fomento de la ganadería y la avicultura nacional sustentables y en los que la opción del autoabastecimiento no existe. La combinación es letal
A todo eso se añade que por sus magras exportaciones, los países pobres reciben dólares que se devalúan por día, haciendo que su capacidad de compra se desplome y aun los pocos países que exportan en cantidades considerables, destinan parte de sus ingresos al pago de deudas o a engrosar sus reservas internacionales, también en dólares, que por añadidura caen en poder de los respectivos bancos centrales, que funcionan según las reglas de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco Mundial. Se trata de una noria salvaje que obliga a los países pobres a, con papeles que cada vez valen menos, comprar alimentos y petróleo cada vez más caros.
Según los razonamientos técnicos del FMI y del Banco Mundial, las reglas son las mismas para todos, cosa que no es verdad. Los países pobres siempre pierden, entre otras cosas porque sus gobiernos oligárquicos algunos sometidos y comprometidos otros, e incompetentes muchos, en lugar de asumir posiciones firmes, se pliegan al dictak extranjero, incluso algunos países que pudieran ser muy fuertes, como México, en lugar de encabezar la resistencia se pliegan.
Por otra parte, pese a sus enfoques neoliberales, por razones prácticas, los gobiernos de los países desarrollados procuran encontrar formulas que eviten el deterioro de los niveles de vida de su población y les permitan mantener la paz social, alcanzada al haber integrado a las clases medias y a los trabajadores al sistema. Para esos sectores, la crisis alimentaría es una referencia o, cuando más, el deterioro de ciertos indicadores pero no el hambre humillante y letal que se abate sobre los países pobres.
Para los empresarios norteamericanos, europeos, canadienses y australianos que producen alimentos para ganar dinero, es mejor negocio vender su mercancía a buenos precios a quienes, en sus propios países, producen etanol o biodiesel, que exportarla a Burkina Faso o Bangla Desh con los riesgos que ello implica.
Con todo y su carácter opresivo, el régimen feudal contenía elementos de humanismo, uno de ellos era la figura jurídica del “hurto famélico”, según la cual, quien roba pan porque tiene hambre podía alegar atenuantes e incluso ser exonerado. Al llegar al poder, la burguesía suprimió semejante anomalía. El hambre es suya y el pan es mío y la libertad de empresa es tan sagrada como la propiedad.
El FMI y el Banco Mundial, no son organizaciones caritativas, sino clubes de banqueros donde sólo se habla de dinero. Tales instituciones son parte del problema y no parte de la solución.
El mundo produce alimentos de calidad en cantidades suficientes para todos los habitantes del planeta. La mala noticia es que son mercancías y, mientras se trate de dinero, no hay solución para los pobres o tal vez si. La opción es cambiar las reglas.

Por Jorge Gómez Barata. (Profesor, investigador y periodista cubano, autor de numerosos estudios sobre EEUU).

sábado, abril 12, 2008

Paraguay: Elecciones, fiebre amarilla y un embajador entrometido


El clima electoral paraguayo se está tensando ante la posible derrota del Partido Colorado, en el poder desde hace más de medio siglo. La intromisión del embajador de Estados Unidos en la campaña electoral y la epidemia de fiebre amarilla contribuyen a crispar los ánimos.
"Miau", fue la respuesta del embajador de los Estados Unidos en Paraguay, James Cason, cuando los periodistas le pidieron que expresara su opinión sobre los dichos del principal senador oficialista, Juan Carlos Galaverna. "Miau" repitió una vez más. "Mba'embo la ha'étava (y qué puedo decir)", agregó en un perfecto guaraní. "A palabras necias, oídos sordos", remató el embajador1.
Las relaciones entre el embajador y el gobierno se tensaron desde las elecciones internas del Partido Colorado, celebradas el 16 de diciembre, para elegir candidato a las presidenciales que se celebrarán el 20 de abril. Se enfrentaron Blanca Ovelar, apoyada por el presidente Nicanor Duarte, y el vicepresidente Luis Castiglioni, amigo personal de Donald Rumsfeld y candidato preferido de Washington. Todo el aparato clientelar del oficialismo se volcó con Ovelar, que ganó por un exiguo margen en medio de acusaciones de fraude.
La escalada verbal entre el oficialismo y el embajador Cason resume el estilo de la política paraguaya. La intervención de la embajada a favor de Castiglioni fue evidente y grosera, a través del apoyo político y de grandes sumas de dinero que se canalizaron a través de organismos de cooperación. El 6 de febrero Galaverna dijo que Cason es "un embajadorcillo de cuarta" y lo tildó de "hijo de puta" y "pobre gato" porque el embajador promueve una investigación sobre corrupción contra el senador. Galaverna contraatacó: "No van a encontrar en mis antecedentes haberme metido para liquidar gente en Latinoamérica, o haberme metido en naciones extranjeras para tumbar gobiernos".
Si este es el tono de la disputa entre el senador más destacado del gobierno y el embajador de los Estados Unidos, puede imaginarse cómo se manejan los políticos en las relaciones internas. La acusación más suave es la de corrupción, que afecta en realidad a casi toda la clase política del país.

El ex obispo a la cabeza

Según todas las encuestas Fernando Lugo, de Alianza Patrótica para el Cambio, marcha al frente con un margen de entre cinco y trece puntos de ventaja sobre Lino Oviedo de la Unace (Unión Nacional de Ciudadanos Eticos) y Ovelar del Partido Colorado. Pero, a su vez, una abrumadora mayoría de paraguayos creen que será la candidata colorada la que llegará al palacio de gobierno. En efecto, pese a que Lugo cuenta con mayores chances, todos saben que una vez que el aceitado aparato colorado se pone en marcha, con su amplio reparto de favores—empleos, sobornos, dinero en efectivo—todo puede cambiar.
De hecho, los colorados nunca perdieron una votación. Su base de sustentación son las fuerzas armadas y policiales y la profusa burocracia estatal, quienes son movilizados para captar votos en base a afinidades familiares y territoriales. Pero esta vez las cosas podrían ser diferentes, por tres razones: la crisis interna del Partido Colorado, el enorme desprestigio del presidente Duarte y la aparición en escena de un candidato de centroizquierda que puede romper el eterno bipartidismo entre colorados y liberales.
A sólo 50 días de las votaciones el aparato colorado está profundamente dividido. Las heridas provocadas por la fuerte disputa interna amenazan convertirse en crisis. Sectores colorados se pasaron a la oposición encabezada por Lugo y algunos apoyan a Oviedo. En los hechos, el aparato colorado aún no se ha puesto en movimiento y es posible que no pueda hacerlo.
Por otro lado, Ovelar no consigue subir en las intenciones de voto y pierde posiciones. Algunas encuestas la sitúan tercera, detrás de Oviedo. Su apego al presidente Duarte, acusado de malversación y apropiación de fondos públicos, parece una de las principales causas del mal desempeño de la candidata colorada. Aún no se sabe qué actitud adoptará Castiglioni, derrotado en las internas y enemigo ahora de Duarte. Se lo considera el principal representante del poderoso lobby de la soja, el primer producto de exportación del Paraguay, y la postura que adopte puede inclinar la balanza.
El ex hombre fuerte de Paraguay, Oviedo, fue amnistiado de su pena de cárcel por diversos delitos, entre los cuales figura el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña en 1999, en una jugada atribuida al presidente Duarte para dividir los votos de la oposición. Sus bases de apoyo están en los extremos. Los muy ricos y los más pobres del campo son los más fieles seguidores de un candidato tosco y elemental, que hace campaña contra los homosexuales y amenaza con derrotar a sus adversarios a "votazos", con el mismo ímpetu que en 1989 derrocó a "cañonazos" al dictador Alfredo Stroessner.
Por el lado de la oposición, no escasean tampoco los problemas. Lugo se presenta en alianza con el Partido Liberal (PLRA), con quien comparte la vicepresidencia, y es apoyado por un amplio conglomerado de 15 listas que van desde la democracia cristiana hasta la izquierda fragmentada en un sinfín de candidaturas. Sólo el grupo más afín a Lugo, Tekojoja, tiene posibilidades de conseguir bancas en el parlamento, además por supuesto de los liberales. Aquí está uno de sus mayores problemas: aunque consiga la presidencia, va a gobernar en minoría en un parlamento mayoritariamente colorado. El riesgo de ingobernabilidad puede restarle votos.
Uno de los ejes de su campaña consiste en renegociar el tratado de Itaipú, la mayor represa hidroeléctrica del mundo que provee el 20% de la energía eléctrica que consume Brasil. Ese tratado, junto al de Yacyretá2 con Argentina, fue firmado por la dictadura de Stroessner en 1973 y, según el equipo de Lugo, representa un despojo de la soberanía hidroeléctrica paraguaya.
Por un lado, los tratados obligan a ceder el "derecho de compra" a Brasil y Argentina, países que han sobrefacturado la construcción de ambas represas en beneficio de sus estados y empresas y en perjuicio de Paraguay. Pero, además, los precios a los que compran la energía están muy por debajo de los que se pagan en el mercado. El precio de mercado de la energía paraguaya vendida a Brasil y Argentina es de unos 3.645 millones de dólares anuales (más del 60% del PI B de Paraguay), pero el país recibe apenas 250 millones por año3. Hasta ahora ha sido imposible renegociar los tratados, aunque parece evidente que para un país pobre como Paraguay podría ser la única forma de salir adelante.

La fiebre amarilla como emergente

Largas colas de hasta ocho y diez cuadras pudieron verse durante la tercera semana de febrero en las calles de Asunción. La población, desesperada, desbordó los hospitales para ser vacunada contra la fiebre amarilla, que causó en pocos días entre cinco y ocho muertes según diversas fuentes. En algunos sitios se vivieron escenas de pánico y se produjeron cortes de calles ante la falta de vacunas.
En 2006 la epidemia de dengue causó once muertos y puso en evidencia la ineficacia y corrupción del sistema sanitario. El último informe anual del Serpaj sostiene que en Paraguay "la salud antes que un derecho es una mercancía", pero además "una mercancía de escasa calidad"4. El 9% cuenta con seguro privado; el 12,5% aporta a la previsión social y el resto debe acudir al sistema público atravesado "por la ineptitud y la partidización impuesta por quienes lo lideran". Miles de paraguayos cruzan la frontera para recibir una atención médica digna y gratuita, algo que en su país resulta impensable.
La imprevista epidemia comenzó en plena campaña electoral, de modo que el oficialismo no puede negar su responsabilidad por el deficiente sistema sanitario como por la incapacidad para controlar el brote. El gobierno debió acudir a la ayuda internacional ya que no tenía provisión de vacunas suficientes. Fueron muchos los países donantes de vacunas, desde Brasil hasta Bolivia. Ante la ineficacia del gobierno, son los vecinos quienes a través de mingas (trabajo colectivo solidario) se encargan de limpiar los miles de predios baldíos convertidos en criaderos de mosquitos.
Todo indica que más allá del resultado del 20 de abril, Paraguay quedará firmemente alineado con los países de la región, muy en particular con Brasil. El que e ra uno de los aliados de Washington, ha dado un giro radical en los dos últimos años. A tal punto que el presidente Duarte dijo hace pocas semanas que se siente más cercano de Hugo Chávez que de Bush. La oficialista Ovelar está dispuesta a continuar la política exterior del actual presidente o de alinearse aún más con la nueva izquierda latinoamericana. Si algún cambio se dibujara en el horizonte, como el que puede surgir del triunfo de Lugo, no irá en el sentido que desea Washington. Tal vez eso explique la beligerancia de Cason.

Raúl Zibechi

El autor es editor de Política Internacional del Semanario Brecha de Uruguay; es autor de varios libros como La Mirada Horizontal, La Revuelta Juvenil De Los '90, Los Arroyos Cuando Bajan y Genealogía De La Revuelta; además de ser ganador del Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí 2003.

martes, abril 08, 2008

ExxonMobil y Colombia, dos derrotas trascendentales para Estados Unidos

Acaso ahora resulte menos arduo comprender y asumir en qué punto está y hacia dónde marcha la política internacional. El inmediato movimiento centrípeto de América Latina para impedir un desenlace bélico en la región, y el consecuente aislamiento sin precedentes de Washington en su propio terreno, la OEA, pintan con trazo claro el momento histórico.

En el último año la dinámica de convergencia regional había sido neutralizada. La inexorable competencia entre las burguesías locales, convenientemente azuzada por el Departamento de Estado, había hecho su labor divisionista. Pero cuando Estados Unidos dispuso que el gobierno de Álvaro Uribe atacara territorio ecuatoriano y abatiera al representante de las Farc en la negociación por la paz, el espectro de la guerra, la invasión y la ocupación de mercados por vía militar aunó gobiernos ya lanzados a la búsqueda de negocios bilaterales con el imperialismo —o a punto de hacerlo— y los obligó a ponerle freno a la Casa Blanca.

República Dominicana fue el escenario para que un recorte del hemisferio político, el Grupo de Río, permitiera a la vez condenar la agresión colombiana y fugar por la tangente a Álvaro Uribe. Antes y después, la OEA puso a trasluz la relación de fuerzas provocada por la intentona belicista, no por inestable menos cierta.

El fantasma de la guerra pareció esfumarse. Escamoteando la realidad hasta cuando dicen la verdad, los medios atribuyeron el milagro a la posición conciliadora y la habilidad política de Hugo Chávez en Santo Domingo. Así, lo obvio quedó en la penumbra: el inicio de una conflagración que abarcaría a toda la región no se impidió con el gesto concesivo de Chávez, sino con su determinación, una semana antes, de responder con el máximo de fuerza a la amenaza bushuribista sobre la frontera colombo-venezolana, acompañando un movimiento análogo resuelto por el presidente del país agredido, Rafael Correa.

Tender la mano desde una posición timorata hubiese sido la luz verde para la inmediata ocupación de territorios supuestamente utilizados por las Farc en Ecuador y Venezuela. Es decir, el inicio de la guerra total. Es verdad que el gesto de Chávez en el Grupo de Río salvó la cara de más de un mandatario escurridizo. Pero desplegar las tropas y no tender la mano hubiese conducido al mismo desenlace, el buscado por el imperialismo, la guerra total. No por nada, simultáneamente, en Bolivia la oligarquía títere llamaba a las armas contra Evo Morales.

Contra Pdvsa

También en sincronía con aquella ofensiva, a través de la célebre ExxonMobil, Estados Unidos atacó desde otro flanco: Pdvsa y la recuperación de los yacimientos en la faja del Orinoco. Se trata de mostrar a los levantiscos socios menores del Sur que todo gesto de soberanía lleva a la catástrofe: embargo por 12 mil millones de dólares, incautación de buques petroleros en alta mar, bloqueo de los pagos en todo el mundo… Mejor renovar contratos de entrega y negociar un statu quo, era el mensaje imperial.

Aquí, otra vez, la más mínima vacilación hubiese llevado no ya a la reversión de la salida de ExxonMobil de Venezuela, sino llanamente a la caída de Chávez. Pero no hubo dudas. El presidente de Pdvsa y ministro de Energía, Rafael Ramírez, no se limitó a denunciar con toda la fuerza argumental la agresión y el agresor: George Bush. Sin demora impulsó la movilización de los trabajadores petroleros y encabezó la demostración de fuerza obrera ante los ojos del mundo.
El resultado es conocido: ante la certeza de que una decisión contraria a la soberanía venezolana no sería aceptada por la Revolución Bolivariana, el Tribunal de Londres al que había recurrido ExxonMobil (usando una prerrogativa infame aceptada por los antiguos dueños de Pdvsa), falló contra la absurda pretensión imperialista. “Una gran victoria moral, política, económica, técnica y jurídica contra el imperialismo”, dijo Chávez en un acto convocado para anunciar el resultado de esta otra gran prueba de fuerza.

¿Pasó el riesgo de guerra? ¿Se rendirá ExxonMobil? La

respuesta a estos interrogantes se hallará en los tumultos bursátiles, en la caída de las acciones, en la ahora admitida regresión indetenible de la economía estadounidense y el paulatinamente reconocido impacto que esto tendrá en todo el mundo, con efectos devastadores.

No. No habrá tregua. Estados Unidos está empujado a la guerra por la crisis que le atenaza las entrañas. El ensueño de democracias burguesas prósperas propulsadas a soya es eso, una quimera. El trato de igual a igual en términos capitalistas con los centros imperiales es algo peor. Requiere adjetivos más rotundos.

De allí la necesidad de interpretar ajustadamente estas dos grandes derrotas de Estados Unidos: ocurrieron por la determinación de quienes han resuelto reconquistar la soberanía por el único camino que el momento histórico permite: la superación del capitalismo. Y por el temor de otros a la furia del amo y el perjuicio que esto acarrearía a sus negocios.

La naturaleza misma de este bloque da lugar alternativamente a momentos de fortaleza y debilidad. Venezuela, Bolivia y Ecuador están y seguirán estando bajo fuego del imperialismo. Otros gobiernos sufrirán más y más presiones para apartarlos de ese pelotón de vanguardia, condición previa para el accionar militar.

Nunca como hoy ha sido necesaria la unidad de la nación latinoamericana.

Por Luis Bilbao
para Américaxxi (visitar www.americaxxi.com.ve)